Vivir con temblor: trucos para el día a día

El temblor es un movimiento rítmico, repetido e involuntario que afecta al 25-58 % de las personas con esclerosis múltiple. Esta definición tan académica no refleja la realidad diaria de las personas que viven con temblor.

Si eres una de ellas, seguro que te identificas mucho mejor con las siguientes definiciones:

 

  • El temblor es la imposibilidad de tomarte un vaso de agua sin derramarlo.
  • El temblor es la heroicidad de abrocharte un botón.
  • Temblor significa renunciar al maquillaje.
  • El temblor es la dificultad de teclear o utilizar un ratón.

En este post te contamos unos cuantos trucos para que estas definiciones dejen de ser las tuyas.

La rehabilitación ayuda a controlar el temblor

En la actualidad, no existe ningún medicamento específico para tratar el temblor. Sin embargo, hay muchas otras formas de abordarlo. Como explica la National Multiple Sclerosis Society (Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple), la rehabilitación mejora la postura y el equilibrio, el tono muscular, la alineación del cuerpo y la movilidad, todo lo cual ayuda a controlar el temblor y a ser más independiente.

Trucos para el día a día

El Multiple Sclerosis Trust y la ya mencionada National Multiple Sclerosis Society brindan un montón de trucos y consejos prácticos para manejar el temblor en el día a día. Se basan en aprender a hacer las cosas de manera diferente y en adaptar los utensilios y el entorno. Algunos son de lógica pura, como usar el brazo que menos tiembla para estabilizar el otro o apoyar los codos en la mesa para comer. Otros, a lo mejor no se te han ocurrido y pueden beneficiarte.

Ropa y aseo

  • Usa ropa sin botones ni cremalleras.
  • ¿Has oído hablar del maquillaje permanente? Si te gusta maquillarte y ya no puedes hacerlo, esta es una gran opción.

En la cocina

  • Bebe con pajita, de forma que no precises coger el vaso de la mesa. También puedes usar tazas con doble asa y llenarlas solo por la mitad.
  • Escoge alimentos fáciles de preparar, como verduras precortadas en vez de enteras.
  • Elige comidas cómodas. Por ejemplo, es más sencillo comer un sándwich que una sopa, y los raviolis se cogen mejor que los espaguetis. ¿Que te encanta la sopa? Pues tómala con pajita.
  • Adapta la cocina a tus necesidades: superficies antideslizantes, aparatos eléctricos que te permitan minimizar el esfuerzo, cubertería pesada…
  • Para hervir los alimentos, introduce una cesta con rejilla dentro de la cazuela. Así podrás colarlos sin cargar con la cazuela llena de agua.

En el trabajo

  • Escribe con un teclado que tenga un cobertor especial, diseñado para evitar pulsaciones involuntarias y para descansar las manos.
  • Busca un ratón poco sensible.
  • Utiliza un software de reconocimiento de voz, que permite escribir y navegar por internet sin teclear.

Otros consejos

  • El temblor es enemigo del calor, así que puedes calmarlo un poco enfriando los músculos de los antebrazos con un paño frío antes de comer o de realizar alguna otra actividad.
  • Una prenda de licra ajustada que sujete el miembro que tiembla puede aliviar el temblor. Debe ser el terapeuta ocupacional el que indique cuál es la adecuada para ti.
  • Tratar de agarrar un objeto de frente puede empeorar el temblor. Es preferible que te sitúes a un lado. También es útil usar la visión periférica, en vez de mirar directamente al objeto.
  • Siéntate para hacer las tareas.

Cada persona es un mundo, así que tendrás que encontrar las soluciones que te funcionen a ti, y que pueden variar a lo largo del tiempo. Con persistencia y la ayuda de profesionales y familiares, seguro que aprenderás a vivir con el temblor.

Referencias

Fecha de publicación: 05/2018

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