Terapias complementarias

A continuación podrás descubrir algunas terapias complementarias que pueden ser beneficiosas para tu esclerosis múltiple (EM).

Además del tratamiento farmacológico, hay una gran variedad de terapias complementarias que pueden ser beneficiosas tanto a nivel físico como psicológico para el tratamiento de la EM, y de forma general, suponen una mejora en la calidad de vida de la persona afectada. Por ejemplo, para los síntomas que afectan la musculatura, como la espasticidad, la debilidad o la fatiga muscular, realizar ejercicio físico y sesiones de fisioterapia puede resultar muy beneficioso para prevenir la pérdida de movilidad. Del mismo modo, mediante terapia ocupacional, el paciente puede aprender a desenvolverse en las actividades diarias, como lavarse o vestirse, con la mayor autonomía posible en función de su grado de afectación.

A nivel cognitivo, para intentar compensar los problemas de memoria o de concentración que pueden aparecer a lo largo de la enfermedad, hay una gran variedad de terapias a realizar con especialistas del campo de la neuropsicología. Del mismo modo, los trastornos del habla y la deglución pueden tratarse con la ayuda de un logopeda.

También es recomendable seguir una dieta equilibrada, con alimentos bajos en grasas saturadas y grandes cantidades de frutas frescas, verduras y fibra, con el fin de prevenir el estreñimiento y evitar alimentos que contribuyan al sobrepeso, ya que ambos factores son especialmente perjudiciales para una persona con EM.

Paralelamente, es muy importante tener en cuenta el estado emocional de la persona con EM. Los continuos cambios de la enfermedad pueden suponer un reto para el día a día del paciente y para su entorno, repercutiendo negativamente en el estado anímico de todos los implicados. Por este motivo, las terapias de apoyo psicológico a nivel individual y con la familia son muy útiles para afrontar la enfermedad de la mejor manera posible.

Bibliografía :

1707051176