Nistagmo y esclerosis múltiple: cuando los ojos bailan solos

Mielina, disartria, ataxia... ¡A la esclerosis múltiple no hay quien la entienda! Como si fuera poco tener que comprender lo que te está ocurriendo, también tienes que aprender un montón de palabras raras que antes ni te sonaban. Para ayudarte, hoy te vamos a explicar una de ellas: el nistagmo.

¿Qué es el nistagmo?

El nistagmo es un movimiento incontrolado y repetitivo de los ojos, lo cual puede producir alteraciones de la visión. Los ojos se mueven sin que tú quieras y sin que seas capaz de pararlos. Pueden hacerlo en diferentes direcciones: arriba y abajo, hacia los lados o en círculos. El problema es que, como tus ojos no paran quietos, no eres capaz de fijar bien la mirada, por lo que pierdes la percepción de profundidad de las cosas. Esto afecta al equilibrio y a la coordinación, dos elementos que ya suelen estar alterados de por sí en la esclerosis múltiple.

¿Por qué ocurre?

El nistagmo es una más de las alteraciones visuales que se asocian a la esclerosis múltiple. Otras son la neuritis óptica, la visión doble o diplopia y la oftalmoplejia internuclear (¡más nombres raros para la colección!). Se denomina nistagmo adquirido porque, a diferencia del congénito, no se nace con él, sino que aparece a lo largo de la vida. Se produce cuando la enfermedad afecta a la parte del cerebro que se ocupa de controlar los músculos oculares.

El nistagmo adquirido no es exclusivo de la esclerosis múltiple. Otras enfermedades, como el ictus, el alcoholismo, los tumores o los traumatismos también pueden causarlo.

Como con todo, hay grados

Hay personas que tienen un nistagmo tan leve que no afecta a la visión, por lo que ni siquiera se dan cuenta. Suele ser algún familiar, amigo o el propio médico al explorar la vista quienes lo notan.

Por el contrario, hay personas que tienen un nistagmo más acusado y no logran fijar la mirada; las cosas parecen ir hacia atrás y hacia delante, tiemblan, se agitan o dan vueltas. Esto se llama osciloscopia.

Algunos notan que el nistagmo y la vista empeoran cuando están cansados o estresados, o cuando hace calor. Es frecuente también que la persona con nistagmo ladee la cabeza y la ponga en posturas anormales, con el fin de disminuir los movimientos y enfocar mejor.

¿Cómo se trata?

Lo primero que tienes que hacer, por supuesto, es ponerte en manos de un buen oftalmólogo, que te ayudará, si no a curarlo, sí a disminuirlo. Él valorará los medicamentos que tomas, por si alguno (por ejemplo, algunos antiepilépticos) te causa o empeora el nistagmo.

Si el nistagmo afecta a tu visión, existen fármacos que lo mejoran. También puede prescribirse lentes especiales que desvían la mirada y reducen los síntomas. En casos graves, se puede inyectar toxina botulínica o incluso operar, para paralizar los músculos que mueven los ojos.

En cuanto a lo que tú puedes hacer para aliviar las consecuencias del nistagmo, toma nota:

  • Asegúrate de tener buena luz cuando realices las tareas.
  • Agranda las letras para leer mejor, tanto en el ordenador como en otros dispositivos. Tal vez haya llegado el momento de cambiar el libro en papel por el electrónico.
  • Busca la posición de la cabeza en la que el movimiento sea menor.
  • Usa gafas de sol. No alivian el nistagmo, pero evitan miradas y preguntas indeseables de la gente curiosa.

Por último, recuerda: la pérdida de visión completa es muy rara en la esclerosis múltiple. El nistagmo es muy molesto, pero no te dejará ciego. ¡Habla con tu oftalmólogo para mejorarlo!

Referencias

 

Fecha de publicación: 11/2018

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