¿Me pueden poner anestesia con esclerosis múltiple?

¿Me pueden poner anestesia si tengo esclerosis múltiple?

Tienes una muela picada y el dentista te la tiene que sacar: ¿puede ponerte anestesia? Te ha salido una hernia y te van a operar: ¿qué riesgos tiene la anestesia en las personas con esclerosis múltiple?

Tipos de anestesia

Existen tres tipos principales de anestesia. Todos ellos afectan al sistema nervioso de un modo u otro, pues su objetivo es que no te duela. Son los siguientes:

  • Local. El anestésico se pone directamente en la parte del cuerpo que se quiere dormir. Es la que se usa para poner puntos y para las intervenciones del dentista.
  • Regional. La sustancia anestésica se inyecta cerca de un nervio o grupo de nervios, de forma que se duerme un área entera del cuerpo, pero tú permaneces despierto. En las variedades más usadas (la epidural y la raquídea), el anestésico se inyecta en la columna vertebral. La raquídea se pone en el espacio subaracnoideo, que está muy cerquita de la médula, mientras que la epidural se pone en el espacio epidural (lógico, ¿no?), que está un poquito más afuera, más lejos de la médula. La anestesia regional ―en concreto, la epidural― es la que se usa, por ejemplo, para el parto, en el cual te duermen de cintura para abajo.
  • General. Es la anestesia adecuada para intervenciones quirúrgicas más «gordas», y en ella te administran sustancias que te duermen por completo y relajan los músculos, incluidos los respiratorios, por lo que tienen que ponerte un tubo para insuflarte aire en los pulmones.

Los riesgos de la anestesia en las personas con esclerosis múltiple

Vamos a empezar por tranquilizarte: sí, te puedes sacar esa muela con anestesia y sí, te pueden operar la hernia sin muchos más riesgos que el resto de las personas. Es decir, las personas con esclerosis múltiple sí pueden recibir anestesia.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las condiciones que rodean una operación predisponen a un empeoramiento de los síntomas de la esclerosis. No significa que ocurra, pero el anestesista tendrá que tomar ciertas precauciones.

Por ejemplo, tendrá que hacerte una evaluación preoperatoria exhaustiva, que incluya pruebas de función pulmonar, para ver si tus músculos respiratorios están afectados. También habrá ciertas medicaciones anestésicas que deberá evitar, bien porque puedan tener riesgos, bien porque interfieran con los medicamentos que tomas para la esclerosis. Por otra parte, dado que el calor puede empeorar los síntomas de forma transitoria, tendrá que tener especial cuidado con la temperatura antes, durante y después de la intervención.

En general, la propia cirugía podría empeorar los síntomas o incluso desencadenar un brote, pero esto tiene más que ver con los factores relacionados con la propia intervención (estrés, patología por la que se opera, infecciones, etc.) que con la anestesia.

Muchas mujeres con esclerosis múltiple han recibido anestesia epidural durante el parto y no se ha demostrado que tenga consecuencias negativas. La anestesia raquídea es algo más controvertida, pues el anestésico llega más cerca del sistema nervioso; no obstante, también se puede utilizar si es preciso.

Por último, las recomendaciones para la anestesia local son usar la mínima cantidad de anestésico posible y evitar la adrenalina.

Así que, ya sabes: siempre acude a tu especialista, él/ella te recomendará lo que es mejor para ti, y si estás en condiciones de recibir anestesia sin problemas.

Referencias

  • Drust A, et al. Anestesia y esclerosis múltiple: ¿qué hay que tener en cuenta? Notfallmed Schmerzther. 2016;51:458-467. 

Mackris A, et al. Multiple sclerosis: basic knowledge and new insights in perioperative management. J Anesth. 2014;28:267.

Fecha de publicación: 01/2019

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