Las alteraciones de la sensibilidad en esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple pincha y hormiguea

Las alteraciones de la sensibilidad son una de las manifestaciones más frecuentes de la esclerosis múltiple. Tienen diferentes formas de presentarse y quienes las padecen las describen de maneras diversas. Te contamos por qué ocurren y algunos trucos para aliviarlas.

Las alteraciones de la sensibilidad en boca de quienes las sufren

Son sensaciones raras que se sienten en la piel de cualquier parte del cuerpo. Esa zona se nota distinta. ¿Y qué significa raro o distinto? Pues depende. Cada persona puede notarlo de una forma diferente. Las palabras que usan las personas para describir estas sensaciones extrañas son las siguientes:

  • Quemazón, calor, ardor.
  • Adormecimiento, «como si lo tuviera dormido».
  • Hormigueo, cosquilleo.
  • Entumecimiento, acorchamiento.
  • Pinchazos, «como si me clavaran agujas».
  • «Como una corriente eléctrica».
  • «Como un calambre».
  • «¡Me pica!».
  • «Como una puñalada».

Como ves, algunas de estas alteraciones de la sensibilidad son dolorosas y otras no pasan de una molestia. La causa es la alteración de la mielina el sistema nervioso central. El verdadero problema radica ahí; por eso, la piel se ve normal.

Las alteraciones de la sensibilidad en boca de los médicos

Puede que en el informe de tu neurólogo leas términos extraños que te asusten y que, en realidad, solo expresen las sensaciones que tú le has explicado, pero traducidas al lenguaje médico:

  • Parestesia. Sensación de carácter desagradable, aunque no dolorosa, como picazón, hormigueo, adormecimiento, quemazón o calambre.
  • Disestesia. Significa alteración de la sensibilidad, pero suele usarse como sinónimo de parestesia.
  • Alodinia. Cuando nuestro sistema nervioso interpreta estímulos sensitivos (que no duelen) como dolorosos.
  • Hipoestesia. Disminución de la sensibilidad.
  • Neuralgia. Dolor en el trayecto de cualquier nervio.

Trucos para vivir con las alteraciones de la sensibilidad

Los siguientes consejos ―propuestos por el Multiple Sclerosis Trust― pueden aliviar un poco las molestias:

  • Evita el desencadenante. En ocasiones, existe un desencadenante para lo que te ocurre. Por ejemplo, algunas neuralgias pueden aparecer por exponerse al viento; en ese caso, no salgas los días de viento, o hazlo muy protegido.
  • Cambia tus costumbres. Muchas veces nos hemos acostumbrado a hacer las cosas de una forma determinada y no nos damos cuenta de que hay otras igual de efectivas, pero que se adecúan más a los cambios que la enfermedad provoca. Un ratón de ordenador que te permita usar el dedo con mayor sensibilidad; un termómetro para medir la temperatura antes de bañarte; una taza con un asa diferente… son solo algunos ejemplos de pequeños cambios que pueden hacerte la vida más fácil.
  • Problemas sexuales. La alteración de la sensibilidad es solo una de las causas que pueden afectar a la sexualidad en la esclerosis múltiple. La mejor forma de resolverlo… la comunicación con tu pareja y la creatividad, así como terapeutas que pueden ayudarte.
  • Ejercicio físico. ¡Pero si es que es bueno para todo! Sí, también para las parestesias.

Si, a pesar de todo, las alteraciones son dolorosas o tan molestas que afectan a tu calidad de vida, el neurólogo te mandará medicamentos para mejorarlas.

Referencias

  • Real Academia Nacional de Medicina. Diccionario de términos médicos. Editorial Médica Panamericana. 2012.
  • Altered sensations. Multiple Sclerosis Trust. Actualizado en julio de 2018.  
  • Razazian N, et al. Exercising Impacts on Fatigue, Depression, and Paresthesia in Female Patients with Multiple Sclerosis. Med Sci Sports Exerc. 2016;48(5):796-803.

Fecha de publicación: 03/2019

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