La osteoporosis y las fracturas en la esclerosis múltiple

La osteoporosis es una enfermedad progresiva muy frecuente que hace que los huesos se vuelven delgados y quebradizos, haciéndolos más propensos a las fracturas. Cerca de 3 millones de personas la padecen en España, de las cuales 2,5 millones son mujeres.

Los pacientes con esclerosis múltiple (EM) tienen un mayor riesgo de osteoporosis y fracturas patológicas. Esto significa que tienen más roturas de los huesos debido a que estos no están sanos y, por tanto, son menos resistentes a los movimientos, los golpes y las caídas.

Un artículo de la revista Neurology de 2011 concluye que incluso los pacientes con inicio temprano de esclerosis múltiple (EM), o con síntomas clínicos aislados, tienen mayor riesgo de osteopenia, osteoporosis y de baja densidad mineral ósea (DMO).

Este mismo estudio sugiere que la EM y la pérdida de masa ósea pueden compartir un origen y características comunes, como la insuficiencia de vitamina D, el aumento de la actividad de moléculas inflamatorias y los bajos niveles de la osteopontina. Precisamente en este estudio, los resultados revelaron que el 50,5% de los pacientes con EM presentaban osteopenia u osteoporosis en, al menos, una zona del esqueleto respecto al 37,1% de los individuos sin EM.

Se ha visto que hay una menor densidad ósea (conocida como osteopenia o “falta de hueso”) en los pacientes con esclerosis múltiple que en la población general, por lo que estos tienen un riesgo más alto de desarrollar osteoporosis y fracturas óseas.

Otros factores que aumentan el riesgo de osteoporosis son los problemas de movilidad y la carga de peso, los corticoides a largo plazo (a veces se utilizan para tratar las recaídas de la EM), el tratamiento con antidepresivos o ansiolíticos y la edad.

La osteoporosis también se asocia con una ingesta inadecuada de vitamina D y calcio (ver post Vitamina D, ¿complemento alimenticio para la esclerosis múltiple?). La piel fabrica vitamina D cuando se expone a la luz solar y, esta vitamina, esencial para la absorción del calcio, también desempeña un papel importante en el sistema inmunitario, regulándolo y suprimiendo el aumento de células inflamatorias relacionadas con la actividad de la esclerosis múltiples. Según estudios recientes, unos niveles altos de vitamina D se asocian a una menor actividad y progresión de la enfermedad.

Sin embargo, la intolerancia al calor que se da en la esclerosis múltiple y dependiendo de la zona en la que se viva puede significar que muchas personas con EM no reciben suficiente exposición al sol para obtener su vitamina D de esta manera.

El calcio es un mineral esencial para construir y mantener los huesos sanos.

El riesgo de la osteoporosis se puede reducir mediante el ejercicio y el mantenimiento de una vida activa, así como con una alimentación y una dieta equilibrada con suficiente vitamina D y calcio. Para más información sobre la dieta para modular la severidad de los síntomas de la EM véanse los artículos Dieta mediterránea en la esclerosis múltiple, ¿es la mejor opción? (I) y Dieta mediterránea en la esclerosis múltiple, ¿es la mejor opción? (II).

Clínicamente, la osteoporosis se manifiesta por dolores óseos, a veces intensos, fracturas por traumatismos mínimos en las vértebras, en el cuello del fémur (la unión con la cadera) o en la extremidad inferior del hueso radio (muñeca). A veces puede haber cifosis vertebral (joroba).

Referencias:

 

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