Gimnasia y esclerosis múltiple: precauciones básicas

Sin duda, una de las armas más poderosas que tienes para mantener a raya a la esclerosis múltiple es el ejercicio físico. Ahora bien, es necesario que tomes ciertas precauciones para sacarle el máximo provecho y para evitar lesionarte.

¿Cómo ayuda el ejercicio físico a las personas con esclerosis múltiple?

Como explican el Multiple Sclerosis Trust y la Multiple Sclerosis Society, está probado que el ejercicio aporta muchos beneficios a las personas con esclerosis múltiple, sea cual sea su grado de afectación.

En el plano físico, mejora la movilidad, la fuerza, la fatiga, la espasticidad, el equilibrio y la marcha, además de disminuir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón.

En el plano psicológico, mejora el estado de ánimo, la ansiedad, la depresión y el estrés. Además, si lo haces en grupo, puedes hacer amigos y ampliar tus relaciones sociales.

 

Precauciones antes del ejercicio

Con tantas ventajas, estarás impaciente por empezar, ¿verdad? Pero antes ten en cuenta estos consejos:

  • Escoge el tipo de gimnasia. No hay ejercicios buenos ni malos; dependerá de la forma en que la esclerosis múltiple te afecte y de tus preferencias. Es fundamental que te guste, pues de lo contrario siempre encontrarás una excusa para saltártelos. El fisioterapeuta te ayudará a escoger los apropiados para ti.
  • Elige el lugar. Cuidado con los suelos resbaladizos, la pobre iluminación, las alfombras traicioneras y demás enemigos de las personas con esclerosis múltiple. Si necesitas una barra o barandilla para agarrarte, asegúrate de tenerla.
  • Elige la ropa. Ligera, fresca y que no limite los movimientos.
  • Escoge el momento. Lo ideal es cuando estés menos fatigado. Si prefieres, puedes dividir las sesiones en dos, por la mañana y por la tarde.
  • Calienta. Antes de empezar, realiza ejercicios de estiramiento suaves, para calentar y preparar los músculos.

Precauciones durante el ejercicio

Ahora sí, ya puedes para empezar, pero también mientras realizas la gimnasia debes tomar algunas precauciones, que te contamos a continuación.

Poco a poco. Lo ideal es que un fisioterapeuta o entrenador dirija el ritmo, al menos al principio. Si es imposible,empieza con ejercicios sencillos, que puedas hacer sin problemas. Escoge dos y repítelos un par de veces todos los días. Ve aumentando poco a poco las repeticiones.

Cuando quieras añadir un ejercicio nuevo, empieza con solo una o dos repeticiones al día durante tres días, antes de progresar. Si te fatigas mucho, baja el ritmo.

¿Dolor? Mala señal. Los ejercicios y movimientos no deben dolerte. Una cosa es notar el estiramiento y otra, dolor. Si te duele, para o cambia de ejercicio, y no vuelvas a realizar ese.

Aprende cuándo parar. Cuando te encuentras bien, es tentador forzarte, pero después pagarás el precio (fatiga, debilidad…). Lo que les funciona a los deportistas de élite es diferente de lo que te funciona a ti. Escucha a tu cuerpo y para antes de llegar al límite. Si necesitas más tiempo para reponerte del que has empleado en la gimnasia, o quedas tan exhausto que preparar la comida es todo un triunfo… te estás pasando.

Enfríate. El calor causado por el ejercicio puede empeorar de forma transitoria los síntomas de la esclerosis múltiple. Sigue estos consejos para evitarlo:

  • Haz gimnasia acuática  en una piscina fresquita.
  • Descansa con frecuencia.
  • Toma bebidas heladas.
  • Date una ducha o un baño templado antes de empezar el ejercicio.
  • Asegúrate de que la estancia está fresca, incluso con aire acondicionado si es necesario.
  • Atención a las señales. Si durante el ejercicio notas síntomas que no tenías antes de empezar, descansa hasta que se te pasen y tu cuerpo se enfríe.

Respira. «¡Qué tontería! —pensarás—. ¿Cómo no voy a respirar?». Pues la realidad es que muchas personas aguantan la respiración mientras hacen ejercicio. Mala idea. Mejor, respira.

Precauciones después del ejercicio

¡Ya terminas por hoy! Ahora, estira los músculos —para prevenir la rigidez y espasticidad—, enfríate, descansa, y deja que el corazón y la respiración vuelvan a la normalidad. ¿A que te sientes bien?

Referencias

Fecha de publicación: 08/2018

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