Esclerosis Múltiple y nuevas tecnologías para el día a día

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad que provoca lesiones en el sistema nervioso central de los pacientes que la sufren. Como resultado, pueden aparecer dificultades de todo tipo, son frecuentes los problemas de movilidad, que por ejemplo condicionan dificultad para caminar, pérdida de destreza manual, o disminución de agudeza visual. Estos problemas físicos pueden provocar dificultades a los enfermos en sus actividades diarias, en situaciones en las que las personas sanas ni siquiera reparan.

Las nuevas tecnologías son herramientas que pretenden hacernos la vida más fácil. Los medios de transporte nos permiten viajar más lejos, con mayor rapidez y comodidad. Los teléfonos móviles facilitan estar en contacto con el mundo, en casi cualquier parte, y tener acceso a internet sin depender de cables. Los libros electrónicos pueden transportar 1000 novelas en el espacio y con el peso de un capítulo de una novela de papel. ¿Pero, las nuevas tecnologías aportan también un beneficio para personas con limitaciones físicas provocadas por la EM o, por el contrario, no están adaptadas para ellos?

Empecemos por pacientes con problemas de movilidad, que no pueden caminar, por ser el ejemplo más extremo. Las sillas de ruedas “convencionales” o mecánicas tienen ciertas limitaciones como salvar obstáculos y necesitan ser empujadas por un tercero o manejadas por un paciente con buena función de los miembros superiores. Sin embargo, actualmente, existen sillas electrónicas que, mediante un pequeño pulsador y un motor eléctrico, permiten desplazarse sin esfuerzo físico por parte del paciente. Existen algunos modelos en el mercado que incluso pueden subir y bajar escaleras, gracias a unas ruedas especiales y un pequeño ordenador que las controla. También, permiten que el paciente adopte una postura erguida de todo el cuerpo, con lo que puede, por ejemplo, practicar algún deporte, como el golf, imposible de practicar estando sentado.

La miniaturización de la electrónica lleva a que los aparatos que manejamos sean cada vez más ligeros y, por tanto, más fácilmente transportables pero también más pequeños. Esto puede ser una dificultad para personas que ven mal o que tienen poca destreza manual. El ejemplo más evidente es el de los teléfonos móviles. Sin embargo, la tecnología ha permitido desarrollar pantallas táctiles de gran calidad visual y con un manejo táctil extremadamente sencillo incluso para personas con dificultades motoras. Más aun, actualmente se están desarrollando “softwares” que permitirán al usuario manejar el teléfono – marcar, contestar una llamada, buscar un contacto en la agenda - simplemente con una orden verbal, sin necesidad de tocar el teléfono o mirar la pantalla.

Los libros electrónicos son otro buen ejemplo de cómo el desarrollo tecnológico nos facilita a todos la vida diaria pero más especialmente, en mi opinión, a pacientes como los que sufren de EM. Un libro de papel suele notarse muy pesado tras sostenerlo un rato mientras leemos si tiene más de 300 páginas o las tapas duras. Sin embargo, los modernos libros electrónicos pueden almacenar centenas de novelas y el peso es inferior al de cualquier novela de papel. Para personas con limitaciones motoras en miembros superiores es un gran avance. ¿Pero, qué decir de aquellos pacientes que tienen poca agudeza visual por culpa de una enfermedad como la EM? Pues que, mientras que la novela de papel tiene un tipo de letra fijo, en el libro electrónico podemos aumentar el tamaño de letra para poder adaptarlo a nuestra capacidad visual y no por ello renunciar al placer de la lectura.

Por último, no quería dejar de hacer referencia al mundo de las consolas de videojuegos. Ya no son sólo un “juego de niños”. En nuestros días, la publicidad nos enseña que las consolas pueden ser útiles para hacer una tabla de ejercicios con ella y ganar forma física. Un ejemplo es el programa “Wii Fit”. Con él, la máquina “lee” los movimientos que hacemos delante de ella y nos permite corregirlos para hacerlos adecuadamente. Tal y como si tuviéramos un entrenador personal. Éste y otros sistemas de otras marcas han sido estudiados en pacientes con EM. Los resultados publicados en congresos médicos internacionales parecen sugerir que este tipo de software permite al paciente que, sin salir de casa, pueda ganar en algunas funciones como el equilibrio, dañado frecuentemente en la EM, repercutiendo en un menor riesgo de caídas.

En conclusión, creo que las nuevas tecnologías nos facilitan a todos nuestras actividades diarias siendo esto también verdad, y puede que incluso más, en el caso de pacientes con limitaciones físicas por la EM.

Dr. Ricardo Ginestal López
Médico adjunto de Neurología
Fundación Jiménez Díaz (UTE). Madrid
Mayo 2012

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