Esclerosis múltiple: quererse a pesar de todo

No todas las personas tienen la misma capacidad de afrontar el diagnóstico de esclerosis múltiple. Según un informe publicado por la Fundación Esclerosis Múltiple España, la capacidad para enfrentarse al diagnóstico y a las posibles consecuencias de la enfermedad es menor cuanto más joven es la persona.

Los principales temores a los que se enfrentan los afectados de esclerosis múltiple son cómo orientar su vida y su futuro laboral, el miedo a que la enfermedad progrese, la posible pérdida de autonomía, los efectos secundarios de la medicación, cómo informar de su enfermedad a las personas que le rodean... Ante este panorama, muchos recién diagnosticados sienten que su autoestima se derrumba.

Para mejorar la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple, conviene trabajar su autoestima. Ello es especialmente importante en dos momentos: cuando se diagnostica la enfermedad, y cuando ocasiona una pérdida significativa, como el fracaso de una relación personal o la pérdida de un puesto de trabajo.

¿Cómo construir o recuperar la autoestima en las personas afectadas de esclerosis múltiple?

Según la Doctora Peggy Crawford, psicóloga clínica y consultora de la fundación Can Do Multiple Sclerosis, es importante que las emociones negativas no nos impidan obtener lo mejor de nosotros. Esta psicóloga propone cinco maneras de mantener intacta la autoestima:

  • No hay que centrar la vida en la esclerosis múltiple. El primer paso para construir o recuperar la autoestima es mantener una vida equilibrada y llena de actividades. No debemos permitir que la esclerosis múltiple se apodere de nuestra vida y se convierta en su protagonista principal.
  • Concentrarse en las cosas positivas. No es bueno aferrarse a los sentimientos negativos, porque el miedo y la ansiedad se alimentan el uno al otro y pueden hacernos caer en una espiral descendente. Según la Dra. Crawford, la mejor actitud es concentrarse en las cosas positivas de la vida y en lo que se puede hacer, en vez de anclarse en lo que no se puede hacer o no se puede controlar 
  • Incluir algunos hábitos saludables en nuestra vida. Muchas veces, la esclerosis múltiple puede ser la excusa para empezar a llevar un estilo de vida más sano. Por ejemplo, es vital mantener el estrés bajo control. Practicar yoga o meditación, o incorporar algunas actividades que nos distraigan, puede ser de gran ayuda en estos casos.
  • Relacionarnos con personas que nos hagan sentir bien. Conviene evitar la gente tóxica y pasar menos tiempo con personas con las que no acabemos de sentirnos a gusto o que no comprendan nuestra enfermedad. Tratar de recuperar viejas amistades que nos hagan sentir bien puede ser una buena medida para alimentar nuestra red social.
  • No dudemos en pedir ayuda. Pedir ayuda cuando nos sentimos mal es una señal de autoestima. La familia, nuestro médico, los amigos o una asociación de pacientes pueden ser unas valiosas fuentes de apoyo. Saber que hay personas que entienden nuestra enfermedad y pueden apoyarnos cuando lo necesitemos ayuda a fortalecer la autoestima.

 Referencias:

Fecha de publicación: 12/2017

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