Esclerosis múltiple de inicio tardío

La esclerosis múltiple (EM) de inicio tardío se ha definido tradicionalmente como aquel tipo de EM que presenta un comienzo de los síntomas después de los 50 años de edad. Es una forma de inicio poco frecuente: aproximadamente del 5% de los casos.

La edad más frecuente de comienzo de la EM se sitúa entre los 20 y los 40 años. Muchas de las formas tradicionalmente consideradas como de inicio tardío se ha demostrado posteriormente que no lo son: probablemente el paciente había presentado síntomas a edades más tempranas, pero no les había dado importancia, por lo que no se había establecido el diagnóstico adecuado.

La razón por la que se establece este umbral debe buscarse en la historia de los criterios diagnósticos de la EM. Los primeros fueron publicados en el año 1965 por Schumacher (1), investigador que estableció un rango de edad normal para la EM entre los 10 y los 50 años. Denominó formas infantiles a las que se presentan anteriormente a los 10 años y formas de inicio tardío a las que se inician después de los 50.

En el año 2000 (2), se publicaron nuevos criterios diagnósticos para la variante primaria progresiva, el subtipo de esclerosis múltiple que presenta un inicio más tardío. En este trabajo, llegaron a la conclusión de que todas las variables de EM se pueden presentar en todas las edades, pero existen algunas más características de un determinado rango de edad. Para el caso concreto de la variedad primaria progresiva establecieron un rango para su comienzo entre los 25 y los 65 años, aunque la mayoría de los casos se presentaron a edades avanzadas.

Los criterios de EM que más se utilizan actualmente, conocidos como criterios diagnósticos de McDonald, datan del año 2001 (3) y se perfeccionaron en el año 2005 (4). En ellos no se mencionan rangos de edad para las diferentes variantes de EM, por considerarse que cualquiera de sus formas se puede presentar en cualquier rango de edad.

Sin embargo, pese a los criterios generalmente aceptados, existen grupos de investigadores que continúan estudiando la EM en función de la edad de aparición de los primeros síntomas, pues consideran que la evolución de los pacientes es diferente.

Para explicar los cambios que se producen en el cerebro de los pacientes de esclerosis múltiple, los científicos acuden a dos modelos:

- Uno de ellos explica las alteraciones desde el punto de vista de la inflamación y la generación de placas de desmielinización.

- Otro pone el acento en la degeneración neuronal que supone la formación de estas placas.

Aunque todos los científicos están de acuerdo en que ambos procesos son importantes, algunos consideran que uno de ellos es más determinante que el otro en la evolución de la esclerosis múltiple. Parece ser que en los pacientes de más de 50 años predomina el modelo degenerativo.

En cuanto al comportamiento de la enfermedad, también se observan diferencias. Los enfermos con inicio tardío de esclerosis múltiple presentan menos brotes y las lesiones cerebrales en la resonancia magnética muestran menos características inflamatorias.

Por otro lado, la afectación de cada sexo es diferente. En las formas que se presentan a edades habituales existe una afectación predominante en las mujeres y suelen corresponder a la variedad remitente-recurrente. Sin embargo, las formas de inicio tardío, afectan aproximadamente a la misma cantidad de hombres y de mujeres y suelen corresponder a la forma primariamente progresiva.

En conclusión, dada la complejidad de la esclerosis múltiple, se está abordando su estudio desde diferentes puntos de vista. La presencia de alteraciones genéticas, la edad de aparición de los primeros síntomas, las funciones cerebrales afectadas... llevan a diferentes acercamientos a una misma realidad. Pese a su diversidad, todos tienen el mismo objetivo: producir avances en el conocimiento que impliquen mejoras para la vida de los pacientes.

Referencias:

 

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