El equilibrio y el vértigo en esclerosis múltiple

Los problemas de equilibrio pueden aparecer en personas con esclerosis múltiple (EM). La causa de la pérdida de equilibrio es debida a una interrupción en la comunicación neuronal. Las vías de comunicación nerviosa que conectan el centro del equilibrio en el oído interno con las extremidades quedan interrumpidas, de forma que los mensajes que dirigen el movimiento no llegan con claridad.

Sin embargo, puede haber otras causas para el desequilibrio, como un cambio en la sensibilidad que altere la percepción del contacto con el suelo. También afectan al equilibrio la espasticidad o rigidez muscular, los temblores, los problemas visuales y la fatiga.

El abordaje del desequilibro será distinto según la causa, aunque los ejercicios pautados por un fisioterapeuta generalmente constituyen un buen tratamiento y pueden contribuir a mejorar el equilibrio y la seguridad, sea cual sea el origen.

Cuando los problemas de equilibrio son muy severos o están asociados a otras dificultades motoras (como espasticidad o debilidad muscular) y afectan mucho a la movilidad, es conveniente tratar de adaptar los espacios y buscar estrategias compensatorias para minimizar el riesgo de caídas.

Algo que también es común en personas con esclerosis múltiple es la sensación de vértigo que, a su vez, puede ser una causa para el problema de inestabilidad.

En la enfermedad, la causa del vértigo es un daño en las vías nerviosas que coordinan la recepción y respuesta del cuerpo ante la información espacial y visual. Los ojos, el oído interno (sistema vestibular) y sensores musculares y articulares son los encargados de transmitir directamente la información visual y espacial al cerebro. Si no se transfiere de manera adecuada, un simple movimiento de la cabeza hace perder la orientación y genera la sensación de que lo que nos rodea está en movimiento.

En muchas ocasiones, la sensación de vértigo aparece asociada a un brote y llega acompañada de otros síntomas neurológicos.

Existen algunos tratamientos que pueden aliviar el mareo o las náuseas producidas por el vértigo, aunque lo primero será siempre descartar que el origen del síntoma sea la propia EM y que no hay otras causas.

Es importante consultar siempre este síntoma con el neurólogo para que nos ayude a descubrir el origen, nos derive a un otorrinolaringólogo si sospecha que la causa puede estar en el oído interno o nos prescriba medicación si la considera necesaria. Cualquier medicación de este tipo se suele recomendar para periodos cortos de tiempo.

Para afrontar los problemas de equilibrio –asociados o no al vértigo–, existen ejercicios específicos que mejoran la estabilidad. Además, el vértigo se puede tratar con programas de rehabilitación vestibular mediante los que se reeduca al sistema nervioso a compensar la alteración sensorial.

Referencias:

  • Balance. Artículo publicado el 26-4-2016 en Multiple Sclerosis Trust.
  • Dizziness (vértigo). Artículo publicado el 26-4-2016 en Multiple Sclerosis Trust.

 

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