El envejecimiento y la esclerosis múltiple

Todos envejecemos. Las personas con esclerosis múltiple, también. En ellas, a los cambios propios de la edad se suman los propios de la enfermedad. Conocer estos cambios es el primer paso para perder el miedo a cumplir años.

¿Qué cambios ocurren en las personas mayores con esclerosis múltiple?

Arrugas, canas, huesos más frágiles (por la osteoporosis), dolor en las articulaciones (por la artrosis), menos músculo y más grasa en el cuerpo, menos ganas de comer, estreñimiento, pérdidas de orina, peor vista, alteraciones de la memoria… Estos son cambios ligados al envejecimiento normal, con los que todos tendremos que lidiar.

Además, el envejecimiento aumenta el riesgo de sufrir ciertas enfermedades. Las más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple (y, muchas de ellas, también en el resto de las personas) son la depresión, la ansiedad, la hipertensión, el nivel de colesterol elevado, la diabetes, enfermedades del corazón y del tiroides, y la bronquitis crónica.

Por último, la esclerosis múltiple va progresando con la edad. Los mayores de 65 años presentan más limitaciones para vestirse, bañarse, moverse, etc., que los más jóvenes. Diferenciar los efectos de la esclerosis múltiple de los cambios normales de la edad puede ser complicado, pues muchos síntomas de la enfermedad (fatiga, dolor, depresión, problemas de movilidad y visuales, temblor, etc.) son característicos también del envejecimiento normal.

¿Qué preocupa a las personas mayores con esclerosis múltiple?

Es muy probable que lo que más te asuste del envejecimiento si tienes esclerosis múltiple es perder movilidad y autonomía. Como explica la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple, el miedo a volverse dependiente de los demás y a ser una carga para los familiares está presente en la mayoría de las personas con esclerosis múltiple. Bueno, y, en menor medida, también en las que no tienen la enfermedad, a medida que envejecen.

Consejos para un envejecimiento de calidad

Una buena noticia: envejecer feliz teniendo esclerosis múltiple es posible. Según la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple, varios estudios muestran que, con el tiempo, muchas personas aprenden a conocer y manejar mejor la enfermedad. Esto les permite enfrentar la progresión de la esclerosis y los cambios ligados al envejecimiento, y llevar una vida satisfactoria.

Para envejecer como ellas, estos consejos pueden ayudarte:

  • Adáptate. La esclerosis múltiple es una enfermedad impredecible, que te obliga a adaptarte todo el tiempo. La vejez también conlleva cambios. Una actitud abierta a buscar soluciones y a adaptarte a las nuevas situaciones es fundamental para una buena calidad de vida.
  • Planifica. Tu situación actual va a variar con el tiempo. Cumplirás años y es posible que la enfermedad progrese. Buscar estrategias para enfrentar las consecuencias que eso tendrá para ti y para tu familia, de forma realista, te permitirá minimizar su impacto. La pregunta clave es: «¿Qué pasaría si…?».
  • Conoce la enfermedad. Aprende a reconocer los síntomas de la esclerosis múltiple, para poder consultar con tu médico y tratarlos cuanto antes. De esta forma, minimizarás las complicaciones.  
  • Gestiona las emociones. El estrés, la ansiedad, la frustración, etc., son emociones a las que te enfrentarás con frecuencia, más aún a medida que el tiempo pase y la enfermedad progrese. Un psicólogo puede enseñarte formas de gestionarlas, como, por ejemplo, técnicas de respiración.

Detener el tiempo y el envejecimiento no está en nuestras manos. La forma de vivir esta etapa, sí.

Referencias

Fecha de publicación: 05/2018

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