Comorbilidad: cuando la esclerosis múltiple tiene compañía

Ojalá tener esclerosis múltiple te librara de sufrir otras enfermedades. No es así. La vida funciona de otra manera. Como todo el mundo, te pueden surgir problemas de salud que se sumen a la esclerosis. Se llaman comorbilidades. ¿Lo bueno? Que algunas se pueden prevenir.

¿Qué enfermedades son más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple?

Una de las investigadoras que más ha estudiado este tema esRuth Ann Marrie. Sus conclusiones son que las enfermedades más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple son la depresión, la ansiedad, la hipertensión, la hiperlipidemia (es decir, el nivel elevado de colesterol y otras grasas en la sangre) y las enfermedades pulmonares crónicas.

Otras enfermedades que también se asocian a la esclerosis múltiple son la fibromialgia, las enfermedades del tiroides, la epilepsia, la diabetes, la enfermedad inflamatoria intestinal, el trastorno bipolar y la esquizofrenia.

El motivo no está claro, pero todas estas enfermedades —excepto la hiperlipidemia— parecen ser más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple que en el resto de la población. Y, de todas ellas, la reina indiscutible es la depresión, que puede afectar hasta al 50 % de quienes sufren esclerosis múltiple, casi 3 veces más que a los demás.   

¿Cómo afectan esas enfermedades a la esclerosis múltiple?

Es evidente que padecer una enfermedad tiene consecuencias en todas las personas. Pero, en las que tienen esclerosis múltiple, el impacto es mayor. En general, la presencia de comorbilidades se asocia a lo siguiente:

  • Alarga el tiempo que se tarda en diagnosticar la esclerosis múltiple desde que aparecen los primeros síntomas.
  • En el momento del diagnóstico, las limitaciones son mayores en las personas que tienen otras enfermedades. Además, la esclerosis múltiple progresa más rápido.
  • La presencia de otras enfermedades empeora el dolor.
  • Las personas con comorbilidades van más al médico y su esperanza de vida es más corta.

Además, siempre se debe tener en cuenta las comorbilidades para elegir el mejor medicamento para tratar la esclerosis múltiple. Por ejemplo, si tienes migraña, no se te podrá dar un fármaco que aumente el riesgo de tener dolor de cabeza. Habrá que elegir otro.

¿Qué puedo hacer para prevenirlas?

Muchas de las enfermedades crónicas que se asocian a la esclerosis múltiple pueden prevenirse con un estilo de vida saludable:

  • Alimentación. Una dieta cardiosaludable es rica en fruta, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas insaturadas (presentes en el pescado azul, algunos aceites vegetales —como el de oliva y el de girasol— y en los frutos secos). A su vez, es pobre en alimentos procesados, azúcares, lácteos enteros, grasas animales y otras grasas saturadas, carne roja y sal. 
  • Ejercicio físico. La Organización Mundial de la Salud recomienda al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada, o 75 minutos si la intensidad es fuerte. Lo mínimo seguido que se debe practicar son 10 minutos.
  • Tabaco. En vez de insistir en lo nocivo que es, vamos a hacer énfasis en que dejar de fumar es posible. Según la Sociedad Española de Epidemiología, el 19 % de los españoles mayores de 14 años son exfumadores. Eso supone mucha gente que ha conseguido dejar de fumar. ¿Por qué tú no?  

Por otro lado, muchas enfermedades se pueden tratar y, cuanto antes se haga, mejor pronóstico tienen. Pregunta a tu médico cada cuánto tiempo debes tomarte la tensión y hacerte análisis de sangre. Además, tanto tu familia como tú debéis estar atentos a cualquier cambio de humor o comportamiento que sugiera ansiedad o depresión.

Referencias