Con esclerosis múltiple, ni tabaco ni alcohol, gracias

Algunas personas con esclerosis múltiple (EM) se hacen estas preguntas cuando se les diagnostica la enfermedad: «¿Puedo seguir fumando?» «¿Debo dejar de tomar alcohol?» La respuesta es clara, debo dejarlo, porque ni el tabaco ni el alcohol son buenos amigos de la esclerosis múltiple.

Fumar posee numerosos efectos negativos sobre la salud. Un cigarrillo encendido genera más de 4.500 compuestos químicos, muchos de los cuales poseen efectos carcinogénicos y otros efectos tóxicos. No es raro, entonces, que el hábito de fumar se asocie estrechamente con el riesgo de sufrir determinadas enfermedades (respiratorias y cardiovasculares, sobre todo) y algunos tipos de cáncer, como el de pulmón, laringe y vejiga. El tabaco empieza a causar daños desde el primer momento que se fuma.

Se ha observado, además, que el consumo de tabaco predispone a sufrir esclerosis múltiple. Este efecto se debe a la intoxicación crónica por cianida de hidrógeno, un componente del tabaco derivado del cianuro que daña las vainas de mielina.

En los que ya sufren esclerosis múltiple, el tabaco se asocia además a otros riesgos particulares de esta enfermedad, por lo que si en las personas sanas no es recomendable fumar, en estos pacientes lo es todavía menos.

¿Qué riesgos comporta el consumo de tabaco en la esclerosis múltiple?

Fumar de forma habitual puede acelerar la progresión de la esclerosis múltiple, al favorecer el paso de las formas remitentes-recurrentes a otras formas secundarias progresivas, más evolucionadas y graves.

Además, fumar reduce el aporte de oxígeno a las células, un nutriente necesario para los tejidos. Las consecuencias de este déficit de oxigenación de los tejidos son la falta de energía y un aumento de la sensación de fatiga, uno de los síntomas más constantes y molestos en la esclerosis múltiple.

¿Y el alcohol? ¿Qué riesgos tiene consumir alcohol cuando se sufre esclerosis múltiple?

En la esclerosis múltiple tampoco se recomienda consumir alcohol. Eso no significa que no se pueda tomar un día una sola copa, pero si se experimenta fatiga, el consumo habitual de alcohol puede empeorar este síntoma. El riesgo es mayor con el consumo de licores destilados de alta graduación.

Además, hay muchos medicamentos que se recomienda no asociarlos con alcohol, porque la combinación puede alterar la eficacia del fármaco o favorecer la aparición de efectos secundarios.


Referencias:
Multiple sclerosis: Its effects on you and those you love. Multiple Sclerosis Society of Canada, 2014.
• Shirani A, Tremlett H. The effect of smoking on the symptoms and progression of multiple sclerosis: a review. Journal of Inflammation Research 2010:3 115-126.
• Salzer J. Environmental risk factors for multiple sclerosis. Umea University Medical Dissertations, New Series Nº 1545. Umea, Sweden, 2013.
• Hedström AK, et al. Tobacco smoking, but not Swedish snuff use, increases the risk of multiple sclerosis. Neurology 2009;73(9):696-701.

Fecha de publicación 07/2017

1807060355

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