Cómo mejorar los problemas urinarios en la Esclerosis Múltiple

Los problemas urinarios son un síntoma muy frecuente en la esclerosis múltiple (EM), ya que pueden aparecer hasta en un 60% de los casos. En los momentos iniciales, los podemos encontrar en un 5-10% de los pacientes y, además, son más evidentes conforme evoluciona la enfermedad. Lógicamente, repercutirán en la calidad de vida e, incluso, nos pueden obligar a planificar nuestras actividades en función de la accesibilidad a un baño.

Aunque los síntomas urinarios pueden ser muy variados, se suelen dividir en dos grupos:

  • Dificultad para iniciar la micción, pudiendo llegar hasta presentar imposibilidad para orinar.
  • Aumento en la frecuencia urinaria con urgencia miccional e incluso escapes involuntarios.

Existen diferentes alternativas para mejorar estos síntomas, las cuales pueden ser aconsejadas por nuestro neurólogo o, en la mayor parte de los casos, por el urólogo. El objetivo principal de éstas será intentar normalizar el llenado y vaciado de la vejiga, intentando aumentar la capacidad de almacenamiento de la misma y evitar el residuo postmiccional (que la vejiga se vacíe del todo en cada micción).

Podemos poner en práctica otras medidas que nos ayuden a reducir el impacto de estos síntomas en la calidad de vida:

  • Beber suficiente cantidad de líquido (al menos 2 litros al día), para así reducir el riesgo de infecciones y de lesión del riñón. Si reducimos la ingesta de líquido porque pensamos que con esto orinaremos menos veces, corremos el riesgo de aumentar el número de infecciones de orina y lesionar el riñón.

  • Reconocer las infecciones de orina para que se traten correctamente. Generalmente las infecciones suelen producir fiebre, escalofríos, mal olor de la orina, cambios en su aspecto, escozor al orinar, etc.; pero no podemos olvidar que en otras ocasiones las infecciones se pueden manifestar sólo con un aumento de la rigidez (espasticidad) de las piernas.

  • Consumir más vitamina C para acidificar la orina y así dificultar el crecimiento de los gérmenes. La encontramos, sobre todo, en los cítricos, zumos y verduras.

Medidas higiénicos-dietéticas:

  • No llevar ropa muy ajustada.

  • Mantener una higiene genital adecuada.

  • Evitar el consumo de alcohol, especias y estimulantes (café, te, etc.), que aumentan la frecuencia urinaria.

  • Evitar el consumo en la cena de alimentos que estimulan la diuresis (espárragos, alcachofas, etc.). Estos alimentos se pueden consumir en la comida.

  • Realizar micciones frecuentes de forma periódica para no llegar a la urgencia miccional o a la incontinencia; por ejemplo, cada 2 horas.

  • Para desencadenar la micción, además de las medidas habituales como abrir el grifo y dejar correr el agua, se puede pellizcar la cara interna del muslo.

  • Para ayudar a completar el vaciado vesical podemos presionar con fuerza en la parte inferior del abdomen (maniobra de Credé).

  • Por último conviene hacer ejercicios para fortalecer la musculatura pélvica.

 

Dra. Cristina Íñiguez Martínez
Médica adjunta de Neurología
Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza
Julio 2012

1707051176

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