Cómo mejorar la movilidad en la esclerosis múltiple

Muchas personas con esclerosis múltiple tienen dificultades para andar, en mayor o menor medida. Las causas son variadas y el grado en el que afectan a la calidad de vida, también. En cualquier caso, hay algunas medidas que puedes tomar para minimizar los problemas. En este artículo, te las contamos.

¿Por qué no puedo andar bien?

La esclerosis múltiple tiene diferentes formas de afectar a la marcha. La destrucción de la mielina puede causar debilidad muscular, rigidez o espasticidad. Si el daño está en el cerebelo, tendrás problemas para mantener el equilibrio y la coordinación. También puede ocurrir que tengas menos sensibilidad, lo cual influye también en tu capacidad para andar. Las alteraciones visuales, como la visión doble o el nistagmo, son trabas añadidas. El mareo, el temblor y el dolor —que te obliga a adoptar posturas anormales para aliviarlo— tampoco ayudan.

Una situación particular que afecta sobremanera a la forma de andar es el pie caído. En esta afección, la punta del pie no se puede levantar, por lo que se arrastra al caminar y obliga a elevar la pierna más de lo normal. Esto lleva a cansarse más, lo cual empeora la dificultad.

¿Qué dificultades puedo notar?

Con frecuencia, lo primero que notas es que estás torpe, que te tropiezas con facilidad. Otras alteraciones con las que es posible que te enfrentes son las siguientes:

  • Pérdida de equilibrio o inestabilidad al andar o al girarte.
  • Tropiezos y caídas.
  • Los pasos son más cortos y andas más despacio.
  • Debilidad en las piernas, que hace que dar un paso te cueste un mundo.
  • Dificultad para apoyar el pie en el suelo.

Todos estos problemas conllevan una pérdida de confianza que puede llevarte a depender de los demás para cualquier desplazamiento. Para que eso no llegue y puedas moverte por ti mismo, te damos unos cuantos trucos.

Trucos para moverte mejor

Los siguientes consejos ―propuestos por el Multiple Sclerosis Trust― te ayudarán a manejarte mejor con los problemas al andar y conseguirán que tu calidad de vida mejore:

  • Usa bastones. No hagas caso del qué dirán ni sientas que por usar bastones eres un inválido. Todo lo contrario: los bastones te dan la estabilidad, seguridad y confianza necesaria para seguir valiéndote por ti mismo. ¿Qué pierdes por probarlos?
  • Acude a un ortopeda para que te indique las plantillas y dispositivos ortopédicos adecuados para ti. A veces, un simple cambio de calzado hace la dieferencia.
  • Algunos fármacos pueden ayudar, sobre todo si la causa es la espasticidad o el dolor. Por otro lado, si los problemas provienen de un efecto adverso de algún medicamento que tomas, tal vez exista la posibilidad de cambiarlo por otro. Pregunta a tu médico.
  • Seguro que la fisioterapia te beneficia. Es buena para mejorar un montón de síntomas: la espasticidad, el dolor, la debilidad muscular… Además, el fisio te puede recomendar ejercicios adecuados para ti, en función del síntoma concreto que esté causando el problema.
  • Retira de la casa todo aquello que pueda provocar accidentes (las alfombras, por ejemplo). No tiene que haber saturación de muebles, pero deben estar estratégicamente situados para que puedas llegar a cualquier parte apoyándote en ellos. También puedes poner una barra en la pared.

Todos estos son buenos consejos, pero no suplen los que pueda darte tu médico, fisioterapeuta y ortopeda. Lo ideal es encontrar la causa concreta y, en la medida de lo posible, tratarla.

Referencias

Fecha de publicación: 01/2019

 1812063377

ver más en Afrontando la EM

Certificación y sello de calidad 

  • Esta página web está dirigida a usuarios de España.

  • Todas las personas que aparecen en los vídeos de testimonios reales que se encuentran en esta web, han cedido sus derechos de imagen para su difusión.

  • La información proporcionada en este sitio web no remplaza si no que complementa la relación entre el profesional de salud y su paciente o visitante. En caso de duda debe consultar con su profesional de salud de referencia.

Utilizamos cookies de análisis propias y de terceros para mejorar el sitio web y su experiencia de usuario. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Si precisa más información o no quiere aceptar cookies al utilizar esta página web, visite la página Política de cookies.