Mito: con esclerosis múltiple no debería tener hijos

La esclerosis múltiple es una de las principales enfermedades neurológicas en los jóvenes, sobre todo en las mujeres en edad de procrear. Aproximadamente un 20% de las mujeres con esclerosis múltiple experimentará su primer embarazo después del inicio de la enfermedad.

Ante los primeros signos de embarazo -o cuando se está planificando-, es normal que surjan dudas y preguntas. Muchas mujeres y sus parejas se cuestionan qué efectos tendrá la esclerosis múltiple sobre el embarazo y el feto, y cómo repercutirá la gestación sobre la enfermedad. También se preguntan si es preciso dejar la medicación y cuáles serían las posibles consecuencias de este abandono temporal del tratamiento. Algunas mujeres se mantienen fieles a la falsa creencia de que con esclerosis múltiple no se debe tener hijos, y evitan directamente quedarse embarazadas.

Para todos estos interrogantes, los expertos proporcionan una única respuesta: el embarazo no está contraindicado en la mujer con esclerosis múltiple; es más, puede ejercer un efecto protector sobre los brotes y la evolución de la enfermedad. Este fenómeno se observó en el estudio PRIMS, publicado en la revista Brain en 2004. En este estudio multicéntrico realizado en 12 países europeos, se analizaron 269 embarazos de mujeres con esclerosis múltiple y se observó que la tasa de recaídas disminuía durante la gestación.

No obstante, hay algunos matices que conviene aclarar. Veamos cuáles son las preocupaciones más comunes.

«¿Dificulta la esclerosis múltiple que me quede embarazada?» La esclerosis múltiple no afecta a la fertilidad; por lo tanto, no modifica la capacidad de quedarse embarazada. Eso sí, ES IMPORTANTE que si se está intentando quedar embarazad, informe al médico antes, para suspender el tratamiento si procede. El mayor riesgo para el feto (en especial los posibles efectos teratogénicos de algunos fármacos) es durante las primeras semanas.

«¿Qué problemas puedo tener durante el embarazo?» La esclerosis múltiple no aumenta el riesgo de problemas obstétricos, como la hipertensión inducida por el embarazo, los abortos o los partos prematuros. Puede haber una mayor sensación de cansancio, sobre todo en las últimas etapas, y son más frecuentes las infecciones urinarias. Para reducir el riesgo y el impacto de las infecciones urinarias, se recomienda beber suficiente agua (unos dos litros diarios) y acudir al médico ante los primeros síntomas.

«¿Nacerá sano mi bebé?» La esclerosis múltiple no influye sobre la salud del recién nacido. No se ha detectado una mayor frecuencia de malformaciones, problemas de peso u otras alteraciones en los hijos de las mujeres con esclerosis múltiple.

«¿Puedo tener problemas durante el parto?» A menos que existan dificultades motoras que afecten al periodo expulsivo, el parto se desarrollará igual en las mujeres con esclerosis múltiple que en las mujeres que no sufren la enfermedad.

«¿Puedo recibir anestesia epidural?» La anestesia epidural no produce mayores riesgos en las mujeres con esclerosis múltiple que en la población general.

«¿Puedo seguir tomando la medicación?» Algunos medicamentos son seguros para el feto y otros no. Hable con su médico si está tomando otros medicamentos, porque es posible que deba suspender algunos o cambiarlos por otros. No se ha observado que los brotes aumenten al suspender algún medicamento; ello se debe a que el embarazo protege frente a los brotes.

«¿Empeora el embarazo la esclerosis múltiple?» El embarazo no empeora la esclerosis múltiple, más bien ocurre lo contrario. Se ha observado un menor número de brotes en esta etapa de la vida en comparación con el año previo al embarazo. Sin embargo, durante el puerperio, tal vez por los cambios hormonales, pueden aumentar los brotes. Para evitarlo, se recomienda dar el pecho durante los primeros meses. Se ha observado que las mujeres que amamantan a sus hijos tienen menos brotes durante la lactancia (al dejarla, vuelve a incrementarse el riesgo de reactivación).

«¿Podré dar el pecho?» Sí, es más, como se ha dicho antes, dar el pecho ayuda a evitar los brotes durante el puerperio. Hable con su médico si está tomando medicamentos, porque algunos pueden pasar al niño a través de la leche materna.

Referencias:
Embarazo y esclerosis múltiple. Publicado en Esclerosis Múltiple España el 26 de julio de 2016.
• Midaglia L, Muñoz García D. Embarazo y esclerosis múltiple. Revista Española de Esclerosis Múltiple 2011;20:5-13.
• Fernández O, Fernández V, Guerrero M. Todo lo que usted siempre quiso saber acerca de la esclerosis múltiple y no se atrevió a preguntar. 2ª ed. Línea de Comunicación, Madrid, 2012.
• Vukusic S, et al. Pregnancy and multiple sclerosis (the PRIMS study): clinical predictors of post-partum relapse. Brain 2004;127(Pt 6):1353-60.

 

Fecha de publicación: 08/2017

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