Técnicas para afrontar el dolor en la esclerosis múltiple

Sufrir dolor. Suena duro, ¿verdad? Pues no tiene por qué ser tu caso, porque, a pesar de que una revisión realizada por Foley muestra que el dolor afecta al 63 % de las personas con esclerosis múltiple, la mayoría de las veces tiene un tratamiento efectivo.

El dolor en la esclerosis múltiple: un síntoma con muchas caras

El dolor en las personas con esclerosis múltiple se expresa de diferentes maneras y tiene diferentes causas. El dolor más típico es el neuropático, debido al daño que la enfermedad causa en el sistema nervioso. Suele sentirse como electricidad o quemazón en las extremidades. También son dolores neuropáticos la neuralgia del trigémino y el signo de L’Hermitte.

El dolor de cabeza también es muy frecuente, así como los calambres (por la espasticidad) y el dolor muscular, sobre todo el de espalda.

Controlar el dolor de la esclerosis múltiple es posible

A los enemigos como el dolor, escurridizos y cambiantes, hay que atacarlos con diferentes armas, incluso con varias a la vez.

Por una parte, tenemos los medicamentos. En función del tipo de dolor que sufras y de tus características particulares, el médico escogerá uno u otro. Es posible que haya que cambiarlo si te sienta mal o si te hace poco efecto, o bien tengas que tomar más de uno hasta encontrar los que te alivien.

Por otra parte, existen técnicas para calmar el dolor y que te permita seguir con tu vida. Algunas técnicas son físicas y otras, psicosociales. Ten en cuenta que el dolor tiene un origen físico, pero cada uno lo siente y vive de forma distinta. ¿Has visto esos faquires indios que caminan sobre las brasas sin inmutarse? Sin llegar a eso, tú también puedes aprender a sentir el dolor de forma menos… dolorosa. El Multiple Sclerosis Trust y la Multiple Sclerosis International Federation dan las pautas para lograrlo.  

Ejercicio

La falta de ejercicio debilita los músculos y empeora el dolor. A su vez, el dolor dificulta el ejercicio. El pez que se muerde la cola. Sin embargo, la actividad física habitual reporta múltiples beneficios, incluida la disminución del dolor. Por tanto, el ejercicio debe formar parte de tu rutina. Pueden ser estiramientos, andar, natación… Habla con el fisioterapeuta y encuentra el que mejor te vaya.

Fisioterapia

El dolor muscular, causado por malas posturas, espasticidad, inmovilidad, etc., mejora mucho con la fisioterapia. Los masajes también te pueden beneficiar. Por otro lado, la neuroestimulación eléctrica transcutánea (TENS) consiste en aplicar pequeñas corrientes eléctricas para aliviar el dolor y la espasticidad.

Técnicas de relajación

Sirven para aliviar la tensión provocada por el dolor, la cual, a su vez, hace que te duela más. Hay muchas técnicas que puedes probar: ejercicios de respiración, mindfulness, meditación, hipnoterapia, yoga, aromaterapia

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual te enseñará a analizar tus pensamientos y conductas para reemplazarlos por otros que alivien el dolor y consigan que sufras menos. También te enseñan técnicas de distracción, esto es, a centrarte en algo distinto del dolor mediante la realización de tareas que te gusten o sean importantes para ti. El psicólogo puede ayudarte a mantener una actitud positiva, algo difícil cuando algo te duele.

Otras estrategias

En las revisiones Cochrane, la acupuntura ha demostrado aliviar algunos tipos de dolor. Cuando la realizan especialistas tiene pocos riesgos y tal vez te beneficie.

Por otro lado, cambiar la manera de hacer las cosas puede disminuir el dolor. Por ejemplo, tal vez te alivie descansar cada poco durante una tarea doméstica, comprar la comida por internet o cambiar el colchón por uno más cómodo. Tu familia, tus amigos y los profesionales sanitarios son tus aliados para imaginar formas creativas de vencer el dolor en el día a día.

Un último consejo: apúntate a una asociación de pacientes. Allí encontrarás otras personas que, como tú, viven con dolor. ¿Quiénes mejores para comprenderte, apoyarte y darte ideas?

Referencias

  • Backus D, et al. Massage Therapy May Help Manage Fatigue, Pain and Spasticity in People with Multiple Sclerosis. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation. 2016;97(10):139.
  • Foley PL, et al. Prevalence and natural history of pain in adults with multiple sclerosis: systematic review and meta-analysis. Pain. 2013;154(5):632-42.
  • Lee Ms, Ernst E. Acupuncture for pain: an overview of Cochrane reviews. Chin J Integr Med. 2011;17(3):187-9.
  • Pain. Multiple Sclerosis Trust (último acceso: 29 de enero de 2018). Multiple Sclerosis International Federation. Dolor y EM. MS in Focus. 2007.    

Fecha de publicación: 05/2018

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