¿Qué son las úlceras por presión?

Las úlceras por presión son heridas o llagas que se producen por una presión prolongada sobre la piel. También se llaman escaras o úlceras de decúbito. Si pasas mucho tiempo en el sillón o en la cama, tienes riesgo de sufrirlas. Te contamos cómo reconocerlas y tratarlas y, lo más importante, cómo prevenirlas.

¿Por qué aparecen las úlceras por presión?

Este tipo de úlceras se forman por presionar mucho tiempo sobre la misma zona de la piel, de forma que la sangre no llega en suficiente cantidad. Esto suele ocurrir en personas con dificultades para moverse, que permanecen en una misma posición y cargan el peso sobre la misma área de piel.

Las úlceras por presión son más frecuentes en las partes del cuerpo donde la piel está más cerca del hueso, como las caderas, los tobillos o los talones.

¡Tengo una úlcera! ¿Y ahora qué?

Las úlceras son un rollo, para qué negarlo. Tardan en cicatrizar y, sin los cuidados apropiados, es fácil que profundicen, se extiendan y se infecten. Por eso es importante que te revises la piel a diario. Una zona enrojecida, brillante, dura, seca, caliente o más sensible indica que está a punto de abrirse una úlcera. En ese caso, haz lo siguiente:

  • Avisa a tu enfermera o a tu médico. Cuanto antes empiecen a tratarla, mejor. La manera de curar la úlcera y la frecuencia con que se haga depende de diversos factores. Será la enfermera quien lo decida y quien te enseñará los cuidados apropiados. Sigue sus instrucciones.
  • Evita la presión en la zona lesionada.
  • Lávate muy bien las manos antes de curar la úlcera y de cambiar las gasas o apósitos que la cubren.
  • Vigila las señales de infección. Si la úlcera supura o huele mal, o la piel de alrededor se pone roja y caliente, puede estar infectada. También la fiebre es un dato de alarma. 

¿Puedo prevenir las úlceras por presión?

Esta es una de las complicaciones de la esclerosis múltiple en las que el dicho Más vale prevenir que curar es especialmente cierto. La Multiple Sclerosis Society recomienda esto:

  • Muévete. Cambia de posición en el sofá o en la silla de ruedas cada 20 minutos, lo suficiente para que la sangre fluya unos segundos con normalidad. En la cama, deberás cambiar de posición al menos cada 2 horas. La enfermera te enseñará a hacerlo (o a quien te cuida, si a ti te resulta imposible).
  • Utiliza colchones, cojines y otros materiales antiescaras si pasas mucho tiempo acostado o sentado, o si vas en silla de ruedas. Pregunta a tu enfermera o al terapeuta ocupacional.
  • Come sano. Una dieta equilibrada, que contenga todos los nutrientes (en especial, proteínas), es fundamental tanto para la prevención como para el tratamiento de las úlceras. Si es necesario, tu médico te recomendará suplementos nutricionales.
  • Deja de fumar. Así tendrás más oxígeno en la sangre.
  • Vístete con ropa suelta y suave. Usa unos zapatos cómodos, que no te rocen.
  • Mantén la piel seca. La humedad favorece las úlceras. Si tienes problemas de incontinencia, cámbiate con la frecuencia necesaria para estar siempre seco.

Con estos cuidados, las úlceras por presión dejarán tu piel tranquila.

Referencias

Fecha de publicación: 05/2018

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