¿Qué es la pérdida del volumen cerebral?

La pérdida del volumen cerebral, o “atrofia cerebral”, se refiere a una disminución de la cantidad de tejidos del cerebro, incluyendo la mielina y los axones. También se puede perder una parte del agua contenida en el cerebro y en los espacios situados a su alrededor.

Todas las personas experimentan una cierta pérdida del volumen cerebral a lo largo de los años. Según un artículo publicado en la revista médica Nature, el volumen cerebral de una persona con esclerosis múltiple (EM) se reduce de un 0,5% a un 1% cada año, mientras que en las personas sin EM se reduce un 0,1%-0,3% al año formando parte de los procesos ligados al envejecimiento. Eso significa que los afectados por la EM que no están recibiendo tratamiento pierden volumen cerebral unas cuatro veces más deprisa que las personas sin EM. El tratamiento de la enfermedad disminuye esta pérdida.

La pérdida de volumen cerebral constituye actualmente un marcador importante de la progresión de la esclerosis múltiple. Esta pérdida se produce desde el inicio de la enfermedad y se asocia a una disminución creciente de la funcionalidad física, como dificultades para caminar, y cognitiva,como la aparición de problemas de memoria o una mayor lentitud para procesar la información. Algunos estudios recientes demuestran que además existe una correlación entre el grado de atrofia cerebral y un aumento del riesgo de recaídas y progreso de la discapacidad en las personas con EM.

Debido a este estrecho vínculo entre la atrofia cerebral y la evolución de los pacientes, la investigación en EM se centra cada vez más en tratar de mantener la pérdida de volumen cerebral dentro de unos márgenes aceptables desde las etapas más tempranas de la enfermedad. La posibilidad de detectar y cuantificar esta pérdida de volumen mediante Resonancia Magnética constituye un importante avance científico, porque permite hacer un seguimiento mucho más preciso de la enfermedad y de su respuesta al tratamiento.

Según informa recientemente en Medular Digital la Dra. Auger (Unidad de Resonancia Magnética del Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona), «el interés de utilizar los cambios en el volumen cerebral como parámetro para hacer un seguimiento de la EM se ha incrementado en los últimos años gracias al desarrollo de nuevos tratamientos con un potencial efecto neuroprotector».

 

Referencias:

Fecha de publicación: 11/2017

1709052163