Problemas de orina: esclerosis múltiple, los síntomas

Los problemas de orina son muy comunes en la esclerosis múltiple (EM). En términos globales, más de un 75% de las personas los presentarán en algún momento de su enfermedad, sobre todo en etapas avanzadas. La frecuencia de estos síntomas se dispara cuando la esclerosis múltiple tiene más de diez años de evolución.

Eso no significa que no pueda haber problemas de orina al comienzo de la enfermedad. Según el Dr. Juan Andrés Burguera, del Servicio de Neurología del Hospital La Fe de Valencia, en una de cada cien personas, los síntomas urinarios aislados constituyen la primera manifestación de la esclerosis múltiple, y en una de cada diez aparecen en el primer brote de la esclerosis múltiple.

Los síntomas urinarios se producen porque al progresar la afectación neurológica, se puede ir deteriorando la función de la vejiga y de los esfínteres que regulan la micción. Estos síntomas se deben a la localización de las lesiones desmielinizantes, que alteran o interrumpen las conexiones nerviosas que van del cerebro y la médula espinal hasta los nervios de la vejiga, concretamente aquellos que regulan su función de almacenamiento y vaciado de la orina.

Según expertos del Instituto de Neurociencias Clínicas del Hospital Carlos Haya de Málaga, hay dos tipos de síntomas urinarios: los irritativos, cuando se afecta la fase de llenado de la vejiga, y los obstructivos, cuando se afecta la fase de vaciamiento. A menudo coexiste una combinación de los dos tipos de síntomas.

- Los síntomas irritativos más comunes son la urgencia miccional, el aumento de la frecuencia urinaria, los escapes involuntarios de orina (incontinencia urinaria), los deseos de orinar constantes y las molestias a nivel de la vejiga y de la uretra.

- Los síntomas obstructivos más frecuentes son la dificultad para iniciar la micción, pudiendo llegar incluso a la imposibilidad para orinar, el chorro débil, la interrupción de la micción y la necesidad de levantarse por las noches a orinar.

Estos problemas urinarios de la esclerosis múltiple aumentan, además, el riesgo de aparición de infecciones urinarias, condicionan las actividades y las relaciones sociales y reducen la calidad de vida. Para paliar este problema y mejorar nuestra calidad de vida, podemos poner en práctica una serie de medidas:

- Beber suficiente cantidad de líquido (al menos 2 litros diarios) para evitar las infecciones urinarias.
- Evitar el consumo de alcohol, té y café, porque estimulan la diuresis.
- Practicar ejercicios para fortalecer el suelo pélvico (ejercicios de Kegel).
- Reentrenar la vejiga, por ejemplo, yendo al baño en intervalos de tiempo regulares aunque no se tenga deseos de orinar.

Si estas medidas no fueran suficientes, el neurólogo o el urólogo pueden aconsejar algún tratamiento médico para mejorar las fases de llenado y vaciado de la vejiga y normalizar así su capacidad de almacenamiento.

Referencias:

Fecha de publicación: 09/2017

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