Síntomas cognitivos en esclerosis múltiple: ¿me falla la lógica?

Según la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple, un 40-70% de la población con esclerosis múltiple (EM) experimenta algún trastorno de las funciones cognitivas, es decir, de aquellos procesos que nos permiten pensar, percibir y actuar. El deterioro cognitivo que se asocia a la esclerosis múltiple se relaciona con la desmielinización o la pérdida de axones en distintas áreas del cerebro.

El razonamiento lógico es una de las funciones cognitivas que más se alteran en la esclerosis múltiple. Se trata de un proceso complejo que incluye la capacidad de analizar una situación, identificar sus puntos más sobresalientes, planificar una acción y ponerla en práctica. Todos estos aspectos pueden alterarse en la esclerosis múltiple porque forman parte del mismo proceso.

Las deficiencias en el razonamiento lógico se pueden detectar mediante tests basados en la capacidad visual. Por ejemplo, algunas personas con esclerosis múltiple pueden tener dificultades para razonar sobre figuras de dos y tres dimensiones colocadas en diferentes perspectivas, o para elegir la imagen que falta en una serie de figuras.

En la esclerosis múltiple se observa a menudo fatiga mental. Si a ello le sumamos una disminución de las capacidades para el razonamiento lógico, la calidad de vida puede reducirse de forma considerable. Esto es especialmente importante en las personas que trabajan, sobre todo si su actividad requiere de una buena capacidad de análisis o implica la toma de decisiones estratégicas.

Pero, ¿tienen tratamiento las alteraciones del razonamiento lógico?

Sí. Un enfoque correcto de la situación del paciente y de su entorno familiar, llevada a cabo por un psicólogo experto, puede servir de gran ayuda.

Según la Dra. Nancy D. Chiaravalloti, directora del Laboratorio de Neuropsicología y Neurociencias de la Fundación Kessler, en New Jersey, las alteraciones del razonamiento lógico se pueden beneficiar de la rehabilitación cognitiva. Se trata de un tratamiento psicológico que se divide en dos tipos de técnicas: entrenamiento de las habilidades funcionales y rehabilitación orientada por procesos. El entrenamiento de las habilidades funcionales consiste en elegir una o varias actividades concretas y llevarlas a cabo en las mismas circunstancias en las que podrían producirse. La rehabilitación orientada por procesos se basa en la aplicación de técnicas psicológicas orientadas a mejorar un déficit cognitivo concreto (en este caso, las funciones ejecutivas asociadas al razonamiento lógico).

Se ha observado un aumento de la activación y conectividad de determinadas áreas cerebrales en la resonancia magnética de personas con esclerosis múltiple después de la rehabilitación cognitiva. Estos aumentos de la activación y conectividad cerebral se correlacionan con una mejoría de las funciones cognitivas tratadas.


Referencias:

Fecha de publicación: 09/2017

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