La mujer y los problemas sexuales en la esclerosis múltiple

Los problemas sexuales en la esclerosis múltiple (EM) pueden ser muy diversos (ver post Problemas sexuales en la esclerosis múltiple). Según la Multiple Sclerosis Society y el conocimiento médico actual (ver referencias al pie), los trastornos de este tipo más frecuentes en la mujer, son la pérdida del deseo sexual, las alteraciones en la sensibilidad, disminución de la lubricación vaginal o debilidad de la musculatura del suelo pélvico (ver post La esclerosis múltiple en la mujer).

Pérdida del deseo sexual. El deseo sexual es algo relativo; no debemos dejarnos condicionar por el cine o la literatura. En ellos parece que tanto el hombre y la mujer tienen que estar preparados para el sexo siempre que se cumplan determinadas condiciones, y además ambos al mismo tiempo.

La realidad dista mucho de ser así, tanto si tienes esclerosis múltiple como si no. Por ello, disfruta del sexo con tranquilidad, y habla con tu pareja sobre lo que te excita para que te pueda dar lo que más te gusta y ambos disfrutéis al máximo.

Alteraciones en la sensibilidad Se puede producir disminución de la sensibilidad o pequeñas molestias.

Disminución de la lubricación vaginal, que hace la penetración incómoda o incluso dolorosa. Para ello existen numerosos lubricantes en el mercado, tanto solubles en agua como basados en aceites. Estos últimos son menos recomendables, especialmente si se van a almacenar por un tiempo, dado que pueden contaminarse y transmitir infecciones.

Debilidad de la musculatura del suelo pélvico. Los músculos del suelo pélvico son los encargados de controlar la micción, de conseguir que llegue suficiente sangre a los genitales durante la relación sexual .Realizar ejercicios que estimulen esta musculatura, como los ejercicios de Kegel, mejorará el rendimiento sexual y el placer de la pareja.

Se puede comenzar por interrumpir repetidamente el chorro de orina. Posteriormente, se pueden realizar contracciones voluntarias de los músculos del suelo pélvico, estableciendo un número de series y repeticiones, como con cualquier otro músculo entrenado en el gimnasio. En apenas unos días se nota la diferencia.

Aunque todos estos consejos pueden mejorar notablemente tu vida sexual, no olvides que lo más importante es que te sientas a gusto contigo misma y con tu pareja. Ante cualquier duda o problema, no dudes en contactar con tu médico especialista.


Referencias

1.- Intimacy and Sexuality in MS. Multiple Sclerosis Society (2012).

2.- Maintaining Intimacy With Multiple Sclerosis. WebMD (2016).

Fecha de publicación: 09/2017

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