Fatiga y Esclerosis Múltiple

La fatiga es uno de los síntomas más frecuentes en la esclerosis múltiple (EM) afectando casi al 80% de las personas. La fatiga puede interferir de forma significativa con las actividades de la vida diaria e incluso ser el síntoma más importante para la persona. Asimismo, es una de las causas más frecuentes de abandono de la vida laboral en personas con EM.

Podemos diferenciar entre fatiga secundaria y fatiga primaria. La secundaria está causada por motivos diferentes a la EM, tales como trastornos del sueño, depresión, efectos secundarios de los medicamentos, otras enfermedades, etc.

Sin embargo existe una fatiga primaria provocada por la propia EM. Suele ser diaria, aparece ya en el momento del despertar, tiende a empeorar a medida que avanza el día, suele ser más severa que la fatiga secundaria, y no parece estar relacionada con el grado de depresión, ni de discapacidad física. Puesto que la fatiga puede ser consecuencia de otras enfermedades o procesos, siempre se debe consultar al médico. De esta manera se pueden descartar enfermedades tratables o identificar factores que contribuyan a la fatiga y hacer posible un enfoque adaptado a cada individuo.

La causa de la fatiga primaria en la EM es desconocida y los investigadores están trabajando en encontrar los mecanismos por los que aparece este síntoma en la EM.

Existen diferentes opciones para hacer frente a la fatiga como la terapia ocupacional, que simplifica las tareas en el trabajo y en el hogar. También se puede recurrir a la terapia física para aprender formas de ahorro de energía y desarrollar un programa regular de ejercicios.

La regulación del sueño y las intervenciones psicológicas para el manejo del estrés, así como técnicas de relajación pueden ser útiles. También se debe evitar el excesivo calor e intentar refrigerar nuestro cuerpo.

Dr. Jordi Río Izquierdo
Médico adjunto de Neurología
CEMCAT. Hospital Universitari de la Vall d’Hebron. Barcelona
Julio 2012

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