Esclerosis múltiple y diabetes mellitus tipo 1

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad de causa desconocida que se caracteriza por la destrucción de la vaina de mielina que recubre las estructuras nerviosas del cerebro y de la médula espinal.

Aunque no se sabe con exactitud cuál es la causa, se piensa que la EM podría ser una enfermedad autoinmune. Esto significa que se produce un desajuste del sistema inmunitario que lleva a que se genere una respuesta contra estructuras del propio cuerpo, en este caso contra las vainas de mielina. Los síntomas presentados por los pacientes serán diferentes en función de la localización de las lesiones de desmielinización.

No obstante, esta hipótesis no es exclusiva de la esclerosis múltiple. Existen otras muchas enfermedades de las que clásicamente no se conocía causa y que, de manera relativamente reciente, se ha identificado una causa autoinmune.

Es el caso de la diabetes mellitus tipo 1, también conocida como diabetes insulinodependiente o dependiente de la insulina. En este caso, se produce una respuesta inflamatoria autoinmune contra un tipo particular de células del páncreas: las células beta. Estas células son las que fabrican la principal hormona responsable de controlar el metabolismo de la glucosa en el ser humano: la insulina.

Al producirse una activación del sistema inmunitario contra las células beta, disminuye la capacidad del organismo de producir insulina y, por tanto, de regular los niveles de glucosa (y el paciente “tiene alto el azúcar”, como se dice popularmente de los pacientes que tienen diabetes). Por ello, deberán sustituir la insulina que su páncreas no produce con inyecciones.

Aunque se trata de enfermedades completamente independientes, existen estudios que indican que existe una asociación entre las diferentes enfermedades autoinmunes, dado que a todas ellas subyace una misma causa: una respuesta anómala del sistema inmunitario frente a una estructura del propio organismo.

Se ha demostrado que existe una mayor frecuencia de esclerosis múltiple en pacientes afectos de diabetes mellitus tipo 1 que en la población general. Por otra parte, según el mismo estudio, también existe más frecuencia de diabetes mellitus tipo 1 en los familiares de pacientes con esclerosis múltiple.

En cualquier caso, la frecuencia es bastante baja en ambos casos, con lo que no debe producir alarma. Simplemente que, debido a la existencia demostrada de esta asociación, el paciente con esclerosis múltiple merece un seguimiento particular.

Confía en tu médico; sabrá realizar las pruebas de detección precoz y los controles oportunos.


Referencias

  • Nielsen NM, Westergaard T, Frisch M, Rostgaard K, Wohlfahrt J, Koch-Henriksen N, et al. Type 1 diabetes and multiple sclerosis: A Danish population-based cohort study. Archives of neurology [Internet]. 2006 Jul 1 [cited 2006 Jul 1];63:1001–4.
  • Marrosu MG, Cocco E, Lai M, Spinicci G, Pischedda MP, Contu P. Patients with multiple sclerosis and risk of type 1 diabetes mellitus in Sardinia, Italy: a cohort study. Lancet (London, England) [Internet]. 2002 Apr 27 [cited 2002 Apr 27];359:1461–5.
  • Warren S, Cockerill R, Warren KG. Risk factors by onset age in multiple sclerosis. Neuroepidemiology [Internet]. 1991 [cited 1991];10:9–17.

 

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