El “pie caído” de la esclerosis múltiple

El término pie caído se refiere a la debilidad para doblar el pie hacia arriba. Les ocurre a bastantes personas con  esclerosis múltiple, aunque, como explica el Multiple Sclerosis Trust, no se sabe exactamente a cuántas. Afecta a la forma de caminar y, por tanto, a la calidad de vida, pero existen técnicas para enfrentarlo con éxito.

¿Por qué arrastro el pie al andar?

Como sucede con tantos otros síntomas de la esclerosis múltiple, la culpable de que levantes el pie con dificultad es la desmielinización de las prolongaciones (axones) de las neuronas de tu sistema nervioso. La falta de mielina interrumpe la comunicación entre el cerebro y la médula espinal (los que dan las órdenes) y algunas partes del cuerpo (quienes obedecen las órdenes). Tu cerebro le dice a tu pie que se doble hacia arriba, pero la orden no le llega.

¿Qué consecuencias tiene el pie caído?

Si tienes el pie caído, notarás que te cuesta levantar el pie, lo cual provoca que te tropieces fácilmente. Para evitar arrastrarlo, es probable que levantes la pierna más de lo normal, doblando mucho la rodilla y la cadera. Esta forma de caminar ayuda a evitar tropiezos, pero también cansa mucho. Es como si estuvieras siempre subiendo escaleras con esa pierna.

Además de empeorar la fatiga, andar con el pie caído implica que ciertos músculos y articulaciones deben trabajar en exceso, por lo que acaban doliendo. Por eso, puede que te duela la espalda y la cadera.

Otras consecuencias del pie caído son que la espasticidad empeora y que tienes más riesgo de caerte.

¿Cómo se trata el pie caído?

La fisioterapia es esencial para fortalecer los músculos del pie y el tobillo, y mejora la espasticidad. Además, el fisioterapeuta te enseñará a mejorar la forma de andar, para evitar dolores y lesiones. En este sentido, existen férulas y otras ayudas ortopédicas que mantienen el pie en la posición correcta para evitar arrastrarlo al caminar. No te preocupes, que cada vez son más ligeras, cómodas y discretas.

La estimulación eléctrica funcional consiste en aplicar una corriente eléctrica de bajo voltaje en los nervios afectados, para estimularlos al andar y que el pie se levante. La corriente se aplica a través de un dispositivo que se pone en la cintura o en la pierna. El Multiple Sclerosis Trust ha revisado los estudios sobre el tema y ha llegado a la conclusión de que mejora la forma de caminar y permite hacerlo más deprisa y con menos caídas. Sin embargo, no todas las personas con el pie caído se benefician. Tendrán que hacerte pruebas para saber si puedes usarlo.

¿Qué puedo hacer para prevenir las caídas?

Ten presentes los siguientes consejos para disminuir el riesgo de caerte:

  • Usa calzado cómodo, con cordones o velcros que permitan ajustarlo bien. Las botas son útiles porque sujetan el tobillo, pero ten cuidado de que sean ligeras, para que se te cansen menos las piernas.
  • Antes de empezar a andar, detecta los obstáculos con los que podrías tropezar. Escoge el camino con menos riesgos y mantente siempre alerta.
  • Acomoda tu casa: quita las alfombras, esconde los cables, trata de que la casa esté ordenada…

El pie caído y sus consecuencias mejoran con los tratamientos y las adaptaciones del entorno, pero, como pasa con todo lo relacionado con la esclerosis, la paciencia es tu mejor arma.

Referencias

Fecha de publicación: 04/2018

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