Dolor neuropático

El dolor es un síntoma muy frecuente en la esclerosis múltiple (EM). Este dolor puede ser de dos tipos: neuropático y no neuropático. El dolor neuropático está directamente relacionado con la presencia de lesiones en el sistema nervioso, mientras que el dolor no neuropático aparece sin que exista una lesión neurológica.

El dolor neuropático es el tipo de dolor más frecuente en la EM, pudiendo observarse hasta en un 58% de los pacientes en algún momento. Este dolor puede aparecer en un solo lugar del cuerpo o en varios, y es muy distinto de un simple dolor de cabeza o de un dolor de espalda.

Según el Dr. François Bethoux, Director de los Servicios de Rehabilitación del centro médico Cleveland Clinic Mellen Center, en Ohio, «el dolor neuropático que aparece en las personas con EM afecta a menudo a diversas áreas del cuerpo y suele ir cambiando con el tiempo».Lo describe como «un tipo de dolor que mejora y empeora sin un motivo aparente y que puede ser punzante como un dolor de muelas, ardiente como el de una quemadura, o puede adoptar la forma de una intensa sensación de presión».

Expertos de la Unidad de Neuroinmunología del Hospital Universitario La Paz, en Madrid, distinguen cuatro tipos de dolor neuropático en la EM:

-Dolor disestésico. Es el tipo de dolor más habitual en la EM, pudiendo estar presente en uno de cada diez pacientes al comienzo de la enfermedad.Se describe como una sensación de dolor ardiente y constante que aparece en las piernas y en los pies sin que exista ningún estímulo externo, y que empeora por las noches y con el ejercicio físico.

-Dolor regional complejo. Aunque suele aparecer por una afectación de los tejidos blandos (es decir, los músculos, la grasa, los tendones y ligamentos, los vasos sanguíneos o la piel), hasta en un 10% de los casos tiene un origen neurológico. El dolor regional complejo se caracteriza por ser un dolor intenso y de larga duración que suele afectar las extremidades superiores e inferiores y que puede asociarse a un aumento de la sensibilidad de la piel, inflamación de las articulaciones y dificultades para mover el miembro afectado.

Neuralgia del trigémino. El trigémino es un nervio que proporciona sensibilidad a la cara y controla algunos músculos que intervienen en la masticación. Cuando en la EM se daña este nervio, puede aparecer lo que se conoce como neuralgia del trigémino. Se observa solamente en un 1-2% de las personas con EM y se caracteriza por la aparición de crisis de dolor muy intenso y punzante, parecidas a una descarga eléctrica, en cualquier zona por la que discurre el nervio: los ojos, la mandíbula, la frente, el cuero cabelludo, los labios o la nariz.

Signo de l’Hermitte. Es un tipo de dolor neuropático muy vinculado a la EM que se relaciona con los movimientos del cuello. Se describe como una sensación molesta y de corta duración que nace en el cuello y se propaga hacia otras regiones del cuerpo. En general el signo de l’Hermitte afecta a un 10% de las personas con EM, aunque en algunos estudios se ha identificado hasta en un 40% de los pacientes.

El dolor neuropático condiciona de forma importante la calidad de vida, por lo que se recomienda acudir al médico ante los primeros síntomas. El tratamiento del dolor neuropático que aparece en la EM se basa en los mismos principios que el que se observa en las personas sin EM. 

Referencias:

Fecha de publicación: 11/2017

1709052163