Debilidad muscular y entumecimiento, dos síntomas comunes en la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurológica crónica que sorprende por su enorme variabilidad en todos sus aspectos. No solo se comporta de una forma muy distinta de una persona a otra, sino que sus síntomas pueden variar en una misma persona a lo largo del tiempo. Esta particularidad la convierte en una enfermedad de evolución impredecible.

A pesar de la gran diversidad de síntomas que puede producir la EM, algunos aparecen en una elevada proporción de pacientes. Uno de ellos es la debilidad muscular.

En un estudio reciente llevado a cabo en el centro Neuroscience Research Australia (en Sydney), una fundación dedicada a la investigación de las enfermedades neurológicas, se observó que la debilidad muscular estaba presente en un 70% de los afectados de EM. Esta fue una de las conclusiones a la que llegaron los investigadores tras examinar a 156 personas que padecían esta enfermedad.

En general, la debilidad muscular afecta sobre todo a las extremidades inferiores y se manifiesta en forma de dificultades para caminar debido a una disminución de la fuerza muscular. La lentitud al andar y la marcha torpe o vacilante en una persona con esclerosis múltiple son signos de debilidad en una pierna o en ambas. Con menor frecuencia, la debilidad muscular también puede observarse en otras áreas del cuerpo, como las extremidades superiores, en cuyo caso se manifestaría por una disminución de la fuerza en una o ambas manos o en los brazos.

Según fuentes del NINDS (National Institute of Neurological Disorders and Stroke), en los Estados Unidos, la debilidad muscular puede aparecer como consecuencia de un fenómeno conocido como mielitis transversa, un trastorno inflamatorio de la médula espinal que produce dolor de espalda súbito, debilidad muscular en las extremidades y sensaciones anormales en los dedos de las manos y los pies, como ardor o cosquilleo. Normalmente, la mielitis transversa se resuelve de forma espontánea, aunque en algunos casos graves o duraderos pueden permanecer los síntomas.

Otro síntoma muy común en la EM es el entumecimiento. Por lo general, es más una molestia que un síntoma realmente incapacitante y puede aparecer en lugares muy diversos, como los brazos, las piernas, el tronco o la cara. Se produce cuando los nervios que transmiten las sensaciones no conducen la información de forma apropiada, de modo que la persona es incapaz de notar la sensación en el área afectada.

La debilidad muscular se puede tratar mediante fisioterapia. Según el Dr. Anthony Feinstein, profesor de la Facultad de Medicina de Toronto, «practicar ejercicios de resistencia es especialmente útil para mejorar la fuerza de las extremidades inferiores y reducir la debilidad muscular en las personas con EM». El tratamiento del entumecimiento es menos satisfactorio. June Halper y Nancy J. Holland, enfermeras especializadas en esclerosis múltiple, proporcionan algunos consejos para hacer frente a este síntoma en su libro. Según Halper y Holland, «centrarse en el entumecimiento puede magnificar el problema y convertirlo en muy molesto. La mejor actitud ante este síntoma es tratar de ignorarlo y pensar que su presencia no indica que la esclerosis múltiple haya empeorado».

Referencias:

Fecha de publicación: 02/2018

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