Cómo cuidar la boca y los dientes si tienes esclerosis múltiple

¿Qué tiene que ver una enfermedad del sistema nervioso con los dientes? Pues, aunque parezca raro, la esclerosis múltiple afecta a la salud de tu boca. Te explicamos por qué ocurre y cómo cuidarla.

¿Cómo afecta la esclerosis múltiple a la salud oral?

En una revisión sobre la relación entre la esclerosis múltiple y la salud oral, Schroeder explica que las personas con la enfermedad tienen más riesgo de sufrir caries, gingivitis (inflamación de las encías) y periodontitis (además de las encías, se inflaman las estructuras que rodean y sujetan los dientes).

Las causas son múltiples. A la alteración del sistema inmunitario se suman los síntomas de la esclerosis. El dolor en la cara, la debilidad y otros síntomas afectan a la capacidad de mantener una higiene bucal adecuada. Es complicado lavarse los dientes cuando las manos tiemblan o están tan rígidas que agarrar el cepillo es todo un triunfo, ¿verdad? O, justo el día de tu revisión dental, estás tan agotado que ir al dentista es como escalar una montaña, así que prefieres posponerla.

Y hay más: algunos medicamentos para tratar la esclerosis múltiple pueden secar e inflamar la boca, provocar úlceras e infecciones, y alterar el sentido del gusto.

Consejos para cuidar la boca y los dientes

Además de mejorar tu aspecto, mantener la boca sana previene las infecciones y la desnutrición, dos problemas que empeoran los síntomas de la esclerosis. Los siguientes cuidados están basados en los consejos de la Fundación Dental Española:

  • Cepíllate los dientes al menos 2 veces al día, durante 2 minutos, con una pasta fluorada. ¡Acuérdate de la lengua!
  • Usa a diario hilo dental o un cepillo interproximal para limpiarte entre los dientes.
  • Cambia el cepillo cada 3 meses.
  • Lleva una dieta equilibrada. Mucho cuidado con los dulces, incluidas las bebidas azucaradas.
  • El tabaco y el alcohol son enemigos de la salud, en general, y de la salud oral, en particular.
  • Visita al dentista con regularidad, al menos una vez al año (o con más frecuencia si tu dentista te lo indica).

Trucos para la higiene bucal cuando los síntomas de la esclerosis múltiple te lo ponen difícil

A veces, querer no es poder… ¿o sí? Si los síntomas de la esclerosis se empeñan en impedir que mantengas una boca sana, estos trucos, adaptados de la National Multiple Sclerosis Society (Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple), pueden ayudarte:

  • Usa un cepillo de dientes con el mango ancho. Existen mangos que se adaptan a los cepillos normales.
  • Utiliza un cepillo eléctrico. También hay dispositivos electrónicos que te permitirán limpiarte entre los dientes con menos esfuerzo que con el hilo dental manual.
  • Si lo necesitas, pide a alguien que te ayude.
  • Lo ideal es limpiarse entre los dientes por la noche, para evitar que las bacterias se multipliquen durante el reposo nocturno. Como se tarda un buen rato, prueba a hacerlo acostado en la cama. Si aun así estás demasiado cansado, hazlo por la mañana (algo es algo).
  • Controla el temblor poniéndote un guante especial (que pesa más de lo normal) para cepillarte.
  • Planifica la cita con el dentista a la hora en la que sueles tener más energía, y organízate para descansar después.

Para evitar la boca seca, bebe sorbitos de agua y enjuágate la boca cada poco rato, evita los irritantes (café, alcohol, tabaco) y pon un humidificador por la noche. Puedes chupar limón o caramelos sin azúcar para estimular la producción de saliva. Consulta con tu médico si no mejoras.

Solo tienes una boca. ¡Cuídala!

Referencias

Fecha de publicación: 03/2018

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