Cómo aliviar la incontinencia fecal en las personas con esclerosis múltiple

Algunas películas de risa juegan con escenas en las que el protagonista tiene problemas para contener las heces, lo cual lo pone en situaciones comprometidas que despiertan la hilaridad del público. La realidad de quien padece incontinencia fecal, es decir, la incapacidad de controlar la defecación, es menos cómica.

Según una revisión realizada por Nusrat, la incontinencia fecal afecta a 5 de cada 10  personas con esclerosis múltiple. Tiene un gran impacto en la calidad de vida, tanto por la incomodidad como porque el miedo a los escapes involuntarios llega a ser muy limitante. Sin embargo, existen técnicas efectivas para tratarla.

¿Por qué se me escapan las heces?

Son varias las causas de que se te escapen las heces si tienes esclerosis múltiple. La más frecuente de todas es el estreñimiento. Cuando un tapón de heces duras se queda atascado en el recto, las heces blandas y líquidas que vienen por detrás rebosan y se filtran por los lados. Esto se llama incontinencia por rebosamiento.

Otro motivo es que, por culpa del daño en el sistema nervioso causado por la esclerosis, pierdes la sensibilidad en el recto, de manera que no sientes las ganas de defecar cuando tus intestinos necesitan vaciarse. La lesión de los nervios también puede afectar a tu capacidad de controlar el esfínter anal (la válvula que cierra y abre el ano). En este caso, la incontinencia empeora cuando tienes diarrea (por ejemplo, por una gastroenteritis o por abusar de los laxantes).

¿Cómo puedo controlar la incontinencia fecal?

La incontinencia fecal mejora con el tratamiento, aunque es posible que tengas que probar con varias estrategias combinadas. El Multipe Sclerosis Trust y el UpToDate recomiendan las técnicas que enumeramos a continuación.

Diario «intestinal»

¿Has oído eso de que el conocimiento es poder? Conocer tus intestinos te permitirá modificar los hábitos para mejorar la incontinencia. Apunta lo que comes y bebes, los medicamentos, cuándo vas al baño, cuándo tienes escapes… Podrás saber qué alimentos y costumbres te sientan mal, así como si los cambios que introduces son efectivos o no. Te ayudará también a aplicar la técnica del vaciamiento programado, que busca regular el patrón intestinal y establecer una rutina horaria para anticiparse a las fugas. 

Dieta

Algunos alimentos irritan el intestino y empeoran la incontinencia: cafeína, alcohol, lácteos, bebidas con gas, fructosa, etc. El diario intestinal te ayudará a identificar los que te sientan mal a ti.

Si las heces son muy blandas o líquidas, los suplementos con fibra soluble ayudan a disminuir los escapes, ya que aumentan su consistencia y hacen que el estómago se vacíe más lentamente.

Higiene

Es importante que cuides la piel de la zona del ano. Límpiate con papel higiénico húmedo o, mejor aún, lávate y sécate cuidadosamente después de ir al baño. Después, ponte crema, de la que se usa para proteger el culito de los bebés. Usa ropa interior de algodón poco apretada, para que la piel respire.

Ejercicios del suelo pélvico

Los ejercicios del suelo pélvico sirven para fortalecer los músculos que rodean y sujetan el ano, y que se debilitan por culpa de la esclerosis múltiple, por tener hijos o, simplemente, por la edad. Estos ejercicios, muchos de los cuales puedes realizarlos en casa, te ayudarán a controlar los escapes tanto de heces como de orina. Ahora bien, tendrás que ser constante.

Biorretroalimentación

Mediante electrodos, esta técnica te enseña a percibir, fortalecer y controlar el esfínter anal. Es como una fisioterapia anal.

Productos sanitarios y dispositivos

Las compresas y los pañales ayudan a mantener limpia la ropa y a que te sientas más seguro. Los hay muy discretos.

Los obturadores anales son tapones que se colocan en el ano y evitan los escapes. Se pueden llevar hasta 12 horas seguidas y son muy útiles en algunas personas que tienen el esfínter anal débil.

Cirugía

Si nada funciona, todavía existe el recurso de la colostomía, es decir, traer el final del intestino a la pared abdominal, de forma que las heces se recogen en una bolsa pegada a la tripa.

La esclerosis múltiple es un enemigo tenaz, pero tú lo eres más. La incontinencia fecal es un síntoma que puedes vencer.   

Referencias

Fecha de publicación: 04/2018

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