Atención: ¿por qué con esclerosis múltiple no me concentro?

En la esclerosis múltiple (EM) se alteran con frecuencia las funciones cognitivas, es decir, aquellos procesos mentales del cerebro que nos permiten pensar, percibir y actuar. Según un informe preparado por la Federación Internacional de Esclerosis Multiple, entre un 40% y un 70% de los afectados los padecen en algún momento de la enfermedad, sobre todo en las fases avanzadas, aunque de forma rara pueden aparecer también en sus fases iniciales.

La esclerosis múltiple afecta al cerebro y la médula espinal y puede provocar síntomas cognitivos. La afectación neurológica variará de una persona a otra, y esto determinará que el trastorno cognitivo no sea el mismo en todos los casos.

La atención es una de las funciones que más se afectan en la esclerosis múltiple. Normalmente no se altera la atención básica (por ejemplo, la capacidad de repetir palabras o números), sino la atención sostenida, es decir, la capacidad para enfocar y mantener la atención en una sola tarea y la habilidad para dividir esta atención entre diversas tareas simultáneas. Este déficit en la atención sostenida se asocia a una alteración del cuerpo calloso, una gruesa banda de fibras nerviosas situada en la base del cerebro que conecta los dos hemisferios cerebrales.

Las personas con esclerosis múltiple pueden tener dificultades para concentrarse en una tarea durante largos periodos de tiempo o recordar lo que estaban haciendo cuando se les interrumpe. A veces también les cuesta realizar diversas tareas al mismo tiempo o retomar el hilo de una conversación. Todo ello revela un problema en la atención y ocasiona fatiga mental, sobre todo en las personas que trabajan o estudian, que deberán esforzarse más de la cuenta para mantener la concentración si no quieren que su rendimiento disminuya.

Para mejorar los trastornos de atención es recomendable la rehabilitación cognitiva llevada a cabo por un psicólogo experto. Además, el Comité de Trabajo Clínico del RIMS (Rehabilitation In Multiple Sclerosis), red europea de profesionales expertos en esclerosis múltiple, recomienda poner en práctica una serie de medidas que te ayudarán a reducir su impacto en tus actividades diarias:

- Intenta no llevar a cabo más de una tarea al mismo tiempo; te será más fácil concentrarte si las haces de una en una. Establece un orden de prioridades.
- Apaga el teléfono móvil o pon en marcha el contestador automático mientras estés realizando una tarea que requiere de una cierta concentración.
- Las jornadas maratonianas son malas amigas de la capacidad para concentrarse y mantener la atención. Reserva un espacio para los descansos periódicos. Descansar cinco minutos cada hora es una buena medida.
- Planifica tus actividades de manera que aquellas que te cuesten más las puedas hacer en las horas del día en que te sientas más fresco.
- No seas demasiado exigente con tu capacidad de concentración cuando te sientas muy cansado.


Referencias:
Dificultades cognitivas y esclerosis múltiple. En: Fundació Esclerosis Múltiple. Último acceso, 18 de marzo de 2017.
Cognición en la EM. MS in focus. Julio 2013.
• Alegre J. Esclerosis Múltiple: alteraciones cognitivas y actividades de la vida diaria. TOG 2008;5(1):1-25.
• Fernández O, Fernández V, Guerrero M. Todo lo que usted siempre quiso saber acerca de la esclerosis múltiple y no se atrevió a preguntar. 2ª ed. Línea de Comunicación, Madrid, 2012.

Fecha de publicación: 07/2017

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