10 consejos para vivir lo mejor posible con esclerosis múltiple

Cuando se nos diagnostica una esclerosis múltiple (EM), la forma de enfrentarnos a la enfermedad y adaptarnos a la nueva situación dependerá de diversos factores: del tipo de EM que tengamos (existen diversas formas de EM y cada una manifiesta y evoluciona de forma distinta), de nuestra situación personal (si tenemos familia, si trabajamos…), de nuestros recursos internos para hacerle frente, del apoyo social que tengamos…

Los cambios y los sentimientos de pérdida que suelen aparecen con la EM generan malestar y angustia, y estos sentimientos podrían crear estrés o dar lugar a alteraciones más graves, como una depresión. Para evitar caer en un estado anímico delicado que no nos ayudaría a sobrellevar la enfermedad, sino todo lo contrario, es importante poner en práctica una serie de estrategias que nos ayudarán a sobrellevar mejor la enfermedad y a sentirnos más felices.

Según un equipo de psicólogos pertenecientes a la Fundación Esclerosis Múltiple Eugenia Epalza, en Bilbao, la mejor actitud en las personas con EM es cuidarse; para ello, proponen una serie de consejos para vivir lo mejor posible con EM. Transcribimos algunos de ellos:

Adoptar una actitud optimista ante la vida. Las personas con EM tienen dos opciones: languidecer y morirse de pena, lamentando su mala suerte, o hacer todo lo que esté en sus manos para combatir la enfermedad, ayudarse a sí mismos y llevar una vida más feliz.

Aceptar aquello que no podemos cambiar. Nos llevaremos mejor con la EM si aceptamos que de ahora en adelante será nuestra compañera de viaje.

Llevar una vida lo más saludable posible. Además de alimentarnos de una forma equilibrada y sana, evitaremos consumir tabaco y alcohol, porque pueden empeorar la enfermedad y causar nuevos síntomas que se añadirían a los propios de la EM.

Llevar una vida activa. Practicar algo de ejercicio físico en la medida de nuestras posibilidades, sin excedernos y descansando el tiempo necesario, nos ayudará a mantenernos en forma.

Establecer prioridades en nuestro día a día. El objetivo es no gastar energías de forma innecesaria en tareas que no son importantes; intentaremos reservar nuestros esfuerzos para aquellas actividades que realmente merecen la pena.

Organizar nuestra agenda para llevar una vida lo más tranquila y ordenada posible; para cansarnos menos, intentaremos buscar también la forma de simplificar nuestras tareas.

- Si trabajamos, intentaremos encontrar un equilibrio entre la vida familiar y laboral, para poder compaginar ambas facetas sin que una se entrometa en la otra.

Dormiremos las horas necesarias. El descanso es absolutamente necesario para recargarnos de energía.

No dudaremos en solicitar ayuda cuando lo necesitemos. Nadie, ni el ser más fuerte de la tierra, está totalmente libre de necesitar un respaldo alguna vez. Las organizaciones de EM y las asociaciones de pacientes son un buen recurso para obtener información, apoyo y servicios.

- Por último, confiaremos siempre en nuestro médico, ya que es nuestro aliado y busca lo mejor para nosotros.

 

Referencias:

Fecha de publicación: 2/2018

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